El dueño de X responde a un mensaje del ultraderechista Tommy Robinson y llama "traidor" a Pedro Sánchez, retomando el insulto "Dirty Sánchez" que ya utilizó en febrero. La medida migratoria, aprobada en enero, es la octava regularización extraordinaria en España desde los años 80
La guerra de palabras entre el magnate tecnológico Elon Musk y el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha sumado un nuevo y desagradable capítulo. Este miércoles, Musk volvió a utilizar su red social X para atacar al jefe del Ejecutivo español, esta vez con motivo de la regularización extraordinaria de alrededor de medio millón de personas migrantes aprobada recientemente por el Gobierno de coalición.
"¡Dirty Sánchez es un traidor a España!" , escribió Musk, retomando el insulto —traducible como "Sucio Sánchez"— que ya había empleado a principios de febrero.
El origen: un tuit de ultraderecha británica
El mensaje de Musk no surgió en el vacío. Fue una respuesta directa a una publicación del activista de extrema derecha británico Tommy Robinson, quien sostenía que Pedro Sánchez debería ser arrestado a raíz de la medida migratoria. Robinson, conocido por sus campañas islamófobas y sus vínculos con movimientos ultras europeos, encontró en Musk un altavoz de alcance global.
La medida: medio millón de personas, ocho veces en la historia
La regularización aprobada a finales de enero permitirá solicitar un permiso de residencia y trabajo a más de 500.000 personas migrantes que ya viven en España y cumplan una serie de requisitos, como carecer de antecedentes penales.
Lejos de ser una excepción, se trata de la octava regularización extraordinaria que se aprueba en el país desde los años 80, tanto bajo gobiernos de derechas como de izquierdas. Un dato que desmonta el argumento de la excepcionalidad ideológica de la medida.
El contexto: Musk, la ultraderecha y la política española
El ataque de Musk a Sánchez no es un hecho aislado, sino que se inscribe en una creciente politización del dueño de Tesla y SpaceX, que ha mostrado simpatías por líderes y movimientos de extrema derecha en diversos países. Su plataforma X se ha convertido en un megáfono para figuras como Robinson, amplificando discursos que en otros contextos tendrían un alcance mucho más limitado.
Conclusión: un insulto con intencionalidad política
Llamar "traidor" a un jefe de Gobierno por aplicar una política migratoria con décadas de tradición en el país es una acusación grave. Hacerlo desde la plataforma más influyente del mundo, en respuesta a un activista ultraderechista, convierte el insulto en un acto político de primer orden.
Musk, que ya había llamado "sucio" a Sánchez, eleva ahora la apuesta. La derecha mediática y política española observa. El Gobierno, por ahora, guarda silencio. Pero el mensaje ya ha viajado a millones de pantallas.