Según la Encuesta Mundial sobre las Modalidades de Trabajo (G-SWA), el Reino Unido encabeza el teletrabajo en Europa con una media de 1,8 días a la semana desde casa, superando ampliamente la media global de 1,2 días. A nivel mundial, solo lo supera Canadá (1,9 días).
¿Por qué el Reino Unido está al frente?
El éxito británico se explica por:
- Altos niveles de individualismo cultural, que favorecen la autonomía.
- Un mercado laboral dominado por sectores compatibles con el trabajo remoto (finanzas, medios, consultoría).
- Largos confinamientos que aceleraron la adopción del modelo híbrido.
- Preferencias firmes de los trabajadores por trabajar 2-3 días desde casa.
"Ya no se trata de un beneficio, sino de una expectativa", advierte el economista Cevat Giray Aksoy.
Europa: diferencias marcadas
- Finlandia (1,7 días), Alemania (1,6) y Portugal (1,5) siguen al Reino Unido.
- Grecia, con solo 0,6 días, tiene la tasa más baja, debido a su estructura económica (turismo, comercio) y baja adopción digital.
- Francia (1,0), Turquía (0,9) y Polonia (1,1) completan el cuadro de las principales economías.
¿Qué influye en estas diferencias?
- Cultura (individualismo), confinamientos por COVID-19, densidad urbana, estructura industrial y desarrollo tecnológico son claves para entender el mapa del teletrabajo.
- Países con más sectores digitales y largas distancias tienden a facilitar más el trabajo remoto.
¿Estabilidad o cambio?
Aunque el teletrabajo global ha bajado desde 2022 (de 1,6 a 1,27 días semanales en 2025), la tendencia se ha estabilizado. Sin embargo, factores como IA, cambios demográficos y competencia por talento podrían volver a impulsarlo.