Nueva York.– El fantasma de la guerra vuelve a sacudir los mercados energéticos. El petróleo intermedio de Texas (WTI) cerró este jueves con una subida del 3,66%, hasta los 97,87 dólares por barril, impulsado por la creciente incertidumbre sobre la continuidad del alto el fuego entre Estados Unidos e Irán y la reapertura del estrecho de Ormuz. La tregua, que apenas lleva dos días de vida, se tambalea después de que Teherán calificara la ofensiva israelí contra Líbano como una violación directa del pacto.
Los contratos de futuros para mayo sumaron 3,46 dólares respecto al cierre anterior, borrando parte de la fuerte caída del 16,41% que se produjo cuando el presidente Donald Trump anunció el acuerdo condicionado a la reapertura del paso marítimo. El WTI vuelve así a acercarse a la barrera de los 100 dólares, un nivel que mantuvo durante días cuando Trump amenazaba con desatar "el infierno" sobre Irán.
Israel golpea Líbano y Teherán denuncia violación
El detonante del repunte ha sido la escalada en el frente libanés. Este miércoles, Israel lanzó una andanada de ataques contra el centro de Beirut, matando al menos a 112 personas y elevando a más de 300 los muertos en Líbano desde el inicio de la tregua. En total, los bombardeos israelíes contra Hezbolá han causado más de 1.500 víctimas desde el pasado 2 de marzo.
Irán, que había aceptado un alto el fuego de dos semanas con Estados Unidos, denunció la ofensiva como una violación del pacto. Sin embargo, Washington se desmarca: "Líbano no forma parte del acuerdo", alega. Pakistán, el país mediador, sostiene lo contrario: la tregua sí incluye al país de los cedros. La contradicción diplomática añade más leña al fuego.
Netanyahu anuncia negociaciones directas con Líbano
En un giro inesperado, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, declaró que su gobierno iniciará negociaciones directas con Líbano para desarmar a Hezbolá y establecer "relaciones pacíficas". La declaración, recibida con escepticismo en Beirut, no ha detenido los bombardeos. Mientras tanto, el estrecho de Ormuz, cuya reapertura Trump condicionó al cese de los ataques contra Irán, sigue en el limbo: Teherán insiste en que primero debe extenderse la tregua a Líbano.
Islamabad: la cumbre que puede definir el futuro
Este fin de semana, una delegación de Estados Unidos y una de Irán se reunirán en Islamabad para iniciar las negociaciones sobre una hoja de ruta de diez puntos para poner fin a la guerra. Pakistán, que ha actuado como mediador clave, espera que el encuentro sirva para destrabar el conflicto y garantizar la reapertura de Ormuz. Pero las sombras son largas: los ataques en Beirut y la negativa israelí a incluir a Líbano en la tregua amenazan con descarrilar cualquier avance.
El petróleo, termómetro de la guerra
El WTI roza los 100 dólares, el Brent supera los 100, y los mercados contienen la respiración. Cada declaración, cada misil, cada reunión diplomática se refleja al instante en el precio del crudo. La tregua de dos semanas, que parecía una luz al final del túnel, se ha convertido en un espejismo. La guerra no ha terminado; solo ha cambiado de escenario. Y mientras los diplomáticos se preparan para hablar en Islamabad, los bombarderos israelíes siguen surcando el cielo de Beirut. El petróleo sube. Y el mundo, una vez más, paga la factura.