El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) ha abierto la sesión de este jueves con un descenso del 2,50 %, situándose en 81,19 dólares por barril, después de que la Agencia Internacional de Energía (AIE) informara de un incremento inesperado en las reservas de crudo en Estados Unidos y revisara a la baja sus previsiones de demanda global para este año. A las 09:00 hora local (13:00 GMT), los futuros para el mes de septiembre restaban 2,08 dólares respecto al cierre de la víspera.
Según el informe semanal de la AIE, las reservas de crudo aumentaron en 17,4 millones de barriles, un salto atribuido al fuerte incremento de las importaciones y al desplome de las exportaciones, lo que elevó los niveles de almacenamiento especialmente en la región de la Costa del Golfo. Este dato, sumado a la revisión a la baja de la demanda mundial de petróleo —en un contexto marcado por el impacto del cierre del estrecho de Ormuz en el comercio energético—, ha pesado sobre el ánimo de los inversores.
A la presión bajista se suman las tensiones en Oriente Medio, donde la situación de seguridad sigue siendo precaria para las navieras, con nuevos ataques a buques registrados esta misma semana en el golfo de Omán y el mar Rojo. El mercado se mueve así entre señales fundamentales de oferta y los persistentes riesgos geopolíticos que mantienen en vilo la estabilidad de las rutas energéticas globales.