A bordo del vuelo papal hacia Argelia.– El papa León XIV no se anda con rodeos. Este lunes, durante el vuelo que lo lleva a Argelia para su tercer viaje internacional, el pontífice estadounidense respondió con firmeza a las duras críticas lanzadas por el presidente Donald Trump, quien el domingo lo calificó como "débil con el crimen" y "terrible en política exterior". "El Evangelio es claro", dijo el Papa, "y la Iglesia tiene la obligación moral de ir contra la guerra".
Las declaraciones del Papa se producen después de que Trump arremetiera en su red Truth Social: "El papa León es DÉBIL con el crimen y terrible en política exterior. Debería concentrarse en ser un gran papa, no un político". Trump también lo acusó de "complacer a la izquierda radical" y de "perjudicar a la Iglesia católica". Pero León XIV no solo no se amilanó, sino que elevó el tono: "Las cosas que yo digo no tienen por qué ser entendidas como un ataque a nadie. El mensaje del Evangelio es muy claro: bienaventurados los que construyen la paz".
"No tengo miedo de la administración Trump"
El Papa, visiblemente sereno pero con una determinación inusual, aseguró que no teme las represalias. "No tengo miedo de la administración Trump ni de declarar fuertemente el mensaje del Evangelio", afirmó a los periodistas que viajan con él. Y añadió: "Esto es lo que creo que tengo que hacer, lo que la Iglesia tiene que hacer. No somos políticos, no nos ocupamos de la política internacional con la misma perspectiva que él pueda tener. Yo creo en el mensaje del Evangelio, que es el de construir la paz".
León XIV dejó claro que no busca una confrontación personal, sino defender una doctrina milenaria: "Creo que el presidente no está entendiendo lo que es el mensaje del Evangelio". Y aunque dijo sentir "mucho" las palabras de Trump, insistió en que seguirá su misión: "Solo estoy invitando a todos a buscar la manera de construir puentes de paz y reconciliación, a buscar modos de evitar la guerra siempre que se pueda".
Un papa estadounidense frente a un presidente beligerante
La rareza de la situación no escapa a nadie: por primera vez, un papa nacido en Estados Unidos (León XIV, de nombre secular Patrick O’Malley, es originario de Boston) se enfrenta dialécticamente a un presidente de su mismo país. Y el choque es inevitable: Trump, que ha impulsado una guerra contra Irán y amenaza con expandir el conflicto, choca con un pontífice que ha hecho de la paz su bandera.
León XIV recordó que la Iglesia no es un actor geopolítico más: "No somos políticos. No nos ocupamos de la política internacional con la misma perspectiva que él pueda tener". Pero al mismo tiempo, reivindicó el derecho a opinar sobre la guerra y la paz: "La Iglesia tiene la obligación moral de ir contra la guerra".
Un mensaje para el mundo: "Volver al sendero de la paz"
El Papa aprovechó su intervención para lanzar un llamamiento global: "Creo que es muy importante volver a ese sendero, sea a través de Naciones Unidas o de otras maneras, y trabajar por la paz". En un momento en que el mundo se enfrenta a múltiples conflictos (la guerra en Oriente Medio, la invasión rusa de Ucrania, las crisis olvidadas en África), las palabras del Papa resuenan como una crítica a la beligerancia de Trump y otros líderes.
Trump, que ha basado su política exterior en la fuerza bruta y los ultimátums, ve en el Papa a un adversario incómodo. Pero León XIV no busca ser cómodo. Su misión, como él mismo la define, es ser la voz de los que no tienen voz y recordar a los poderosos que la paz no es una opción, sino un mandato divino.
Un viaje a Argelia con sabor a reconciliación
El viaje papal a Argelia, un país de mayoría musulmana que vivió una sangrienta guerra civil en los años 90, es en sí mismo un símbolo de diálogo interreligioso. León XIV se reunirá con autoridades islámicas y cristianas, y tiene previsto visitar un campo de refugiados saharauis. No es casualidad que haya elegido este destino para responder a Trump: Argelia es un país que ha sufrido la violencia extremista y que ahora busca la reconciliación. El Papa quiere mostrar que otro camino es posible.
Mientras tanto, Trump sigue tuiteando. Pero León XIV, desde el cielo (literalmente, en un avión), le ha recordado que hay valores que están por encima de las banderas y los intereses nacionales. "Bienaventurados los que construyen la paz". La frase resuena en el aire. Y el Papa, con la serenidad de quien sabe que la historia juzgará, continúa su vuelo. El mensaje ya está dado. Quien quiera entender, que entienda.