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El 18 de junio de 1982 comenzó la leyenda del «10» argentino

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Foto de archivo de Diego Maradona en su debut en la Copa del Mundo, en la edición de España-82 frente a Bélgica EFE.

Buenos Aires, Argentina.– Mientras el mundo del fútbol se rinde ante Lionel Messi y sus 16 dianas en Copas del Mundo —que lo igualan con el alemán Miroslav Klose como máximo artillero histórico del torneo—, un 18 de junio de hace 44 años Diego Armando Maradona marcó sus primeros goles en una cita mundialista. Aquel día de 1982, en el estadio de Alicante, comenzó a escribirse una historia inmortal en un mundo sin redes sociales, viralizaciones algorítmicas ni debates estadísticos. El «10» ponía su impronta en el Mundial de España.

Lejos de achicarse tras no ser convocado para la lista de Argentina en el Mundial 1978 —que los albicelestes ganaron como locales—, Maradona demostró carácter y reclamó su lugar en el equipo. El escenario era adverso, de esos que parecen diseñados para los grandes. Argentina llegaba golpeada tras perder en el debut por 1-0 ante Bélgica y necesitaba reaccionar frente a una Hungría que venía de aplastar 10-1 a El Salvador. El «Diego», de 22 años, se presentó con un doblete que, sin saberlo, se convertiría en el primer capítulo de una leyenda que marcaría al fútbol entero y a la historia del balompié argentino: no hay Messi sin Maradona.

Los goles: rebote y zurdazo

Su primera diana llegó a los 28 minutos. Daniel Bertoni, que ya había abierto el marcador, volvió a probar al arco y el rebote que dio el portero Ferenc Mészáros lo empujó Maradona, perseguido por el defensor Sándor Sallai. A los 57, puso el segundo de su cuenta en una jugada asociada con Mario Kempes. Con la devolución del «Matador», encaró al arco y sacó un zurdazo al primer palo que puso el 3-0 de un triunfo que terminó 4-1.

«Yo me asombré hasta de mí mismo», confesaría después Maradona, al recordar aquella corrida al área rival que luego repetiría a placer como una marca inconfundible. Luego del partido llegó el otro escenario donde «El Diego» se hacía inolvidable: las frases que fue dejando y que llevan su sello inconfundible. «Ya había metido goles en el Sub 20, pero en un Mundial de mayores es una sensación incomparable. Es como que venga tu vieja a levantarte con el desayuno. Pura felicidad», declaró tras el encuentro.

De España 82 a México 86: la consagración universal

Tras aquel partido, Maradona no volvió a marcar en el torneo de España 82. Pero cuatro años después, en México 1986, se convertiría en mito universal con cinco goles en siete partidos, con los que hizo a Argentina campeona en apenas su segundo Mundial. Allí nacieron sus dos tantos memorables en la victoria 2-1 ante Inglaterra, que fueron los últimos con nombre propio en la historia de los mundiales: la «Mano de Dios» y el «Gol del Siglo» —una distinción que solo había tenido antes el «Gol Fantasma» de los ingleses campeones de 1966—.

En total, Diego marcó ocho goles en Mundiales: dos a Hungría, uno a Italia, dos a Inglaterra, dos a Bélgica y uno a Grecia. Este último, en Estados Unidos 1994, antes de que un control antidopaje positivo por efedrina lo dejara fuera del torneo, dando origen al más íntimo de los lamentos: «me cortaron las piernas».

Un legado que perdura

A casi seis años de su muerte, el 25 de noviembre de 2020, Maradona confirma que jamás estará ausente. Ocupa un espacio difícil de llenar, mientras la Justicia argentina todavía busca explicaciones a su inesperada partida, porque a los genios no se les olvida. Messi tiene el mundo a sus pies. Maradona lo tuvo antes.