El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, y el ministro de Exteriores de Armenia, Ararat Mirzoyán, suscribieron este martes en Ereván tres documentos bilaterales, entre ellos un acuerdo marco para la implementación del denominado «corredor de Trump» en el sur de Armenia y un pacto de cooperación en el ámbito de tierras raras, además de una Carta sobre Alianza Estratégica Integral.
La ceremonia, transmitida en directo por la televisión armenia, tuvo lugar tras un breve encuentro entre ambos diplomáticos en el aeropuerto de Zvartnots, donde Rubio realizó una escala durante su regreso de la India a Estados Unidos.
Importancia de la «ruta de Trump»
El ministro Mirzoyán agradeció a Rubio por encontrar tiempo en su agenda para visitar Armenia y se mostró satisfecho por el nivel actual de las relaciones bilaterales. Destacó que todos los acuerdos firmados benefician a ambas partes y subrayó especialmente la relevancia de la «ruta de Trump» para llevar la paz a la región del Cáucaso Sur, al conectar territorio azerbaiyano y armenio hasta Turquía.
Por su parte, Rubio elogió el papel del primer ministro armenio, Nikol Pashinián, en la construcción de un futuro mejor para el país y destacó la valentía y entrega de los políticos armenios a esa causa. «Estados Unidos se alegra de ser parte de ese proceso y está dispuesto a hacer más en beneficio de las relaciones bilaterales», aseguró.
Contexto de crisis con Rusia y cercanía electoral
La visita relámpago de Rubio se produce en un momento de profunda crisis entre Armenia y Rusia, y después de que el secretario de Estado mantuviera una conversación telefónica con su homólogo ruso, Serguéi Lavrov. Además, tiene lugar a menos de dos semanas de las elecciones parlamentarias, en las que Contrato Cívico, el partido del primer ministro Pashinián, es el principal favorito.
En vísperas de estos comicios, las autoridades rusas han suspendido la importación de agua mineral, flores, vino y coñac de varias empresas armenias, lo que podría extenderse a frutas y verduras. No obstante, según algunos expertos, estas medidas, lejos de favorecer a las fuerzas prorrusas dentro de Armenia, podrían consolidar en torno al poder incluso a los detractores de la política del actual Gobierno.