El abogado de ultraderecha Abelardo de la Espriella ha asumido este viernes la Presidencia de Colombia en una ceremonia celebrada en Cali que rompió con todas las tradiciones protocolarias. El nuevo mandatario, de 48 años, trasladó la investidura desde el Capitolio en Bogotá a la capital del Valle del Cauca como gesto de descentralización, y sorprendió al retirarse del acto poco después de recibir la banda presidencial para pronunciar su primer discurso ante las Fuerzas Militares en un batallón, en lo que calificó como un "homenaje" a las tropas.
La ceremonia, que se prolongó durante cuatro horas y media en la Arena USC de la Universidad Santiago de Cali, incluyó una inédita intervención de líderes religiosos. Bajo el título de "invocación y alabanza", el acto comenzó con un momento de espiritualidad a oscuras, con la cantante Maía interpretando el 'Hallelujah' de Leonard Cohen mientras un reflector iluminaba la imagen de la Virgen de Fátima. Luego tomaron la palabra el rabino David Michaan, el pastor evangélico Eduardo Cañas Estrada y el presidente de la Conferencia Episcopal Colombiana, monseñor Francisco Múnera, quien transmitió deseos de "bienestar y bendiciones" en un país cuya Constitución es laica.
Primer discurso con giro en seguridad
Ante los militares, De la Espriella anunció el fin de la vía del diálogo con los grupos armados ilegales y la recuperación del orden y la autoridad. "La opción del diálogo está completamente agotada", afirmó, en referencia a los procesos de paz impulsados por sus antecesores. El nuevo presidente defendió la vuelta de las fumigaciones contra cultivos ilícitos —asegurando que no afectarán la salud ni el medio ambiente— y anunció la construcción de "megacárceles" para los delincuentes de mayor peligrosidad, advirtiendo a las bandas criminales que solo tienen dos caminos: someterse a la ley o enfrentar la fuerza del Estado.
Austeridad, inversión y recursos naturales
En el plano económico, De la Espriella prometió un plan basado en la austeridad, la atracción de inversión y el aprovechamiento de los recursos naturales, con el objetivo de recuperar la confianza y hacer de Colombia un destino "seguro y rentable" para los empresarios nacionales e internacionales.
Reacciones y contexto
La investidura contó con la presencia del rey Felipe VI de España y varios presidentes latinoamericanos, en un acto que combinó el protocolo con un formato propio del mundo del espectáculo, con invitados desfilando por una alfombra roja. Mientras tanto, a unos seis kilómetros de la ceremonia, centenares de opositores se concentraron pacíficamente en Puerto Resistencia, epicentro de las protestas sociales de 2021. La jornada transcurrió sin los ataques que suelen intensificar los grupos armados en estas fechas para mostrar su poder.
Tras los actos, De la Espriella nombró oficialmente a sus 18 ministros y convocó una primera reunión de trabajo para este sábado, con el fin de abordar los asuntos más apremiantes del país y comenzar a construir su programa de Gobierno, al que ha denominado "Patria Milagro".