La fuerte devaluación del rial y el fin de los tipos de cambio subvencionados desatan manifestaciones con decenas de muertos, mientras Trump amenaza con “acudir al rescate” si continúa la represión.
El colapso monetario y el descontento social
El Gran Bazar de Teherán, corazón económico de Irán, fue escenario este martes de una sentada de miles de manifestantes que protestan por la caída histórica del rial, que alcanzó un mínimo de 42.000 riales por dólar, agravando una hiperinflación que golpea desde hace años a la población. Las protestas, iniciadas en diciembre, han dejado al menos 36 fallecidos y 1.200 detenidos, según activistas de derechos humanos.
Detonantes de la crisis:
- Devaluación acelerada: El rial ha perdido casi todo su valor frente al dólar en la última década. En 2015, con el acuerdo nuclear, se cotizaba a 32.000 riales por dólar; hoy supera los 42.000.
- Fin de los subsidios cambiarios: El Banco Central iraní eliminó los tipos de cambio preferenciales para importadores y productores, manteniéndolos solo para medicamentos y trigo. Esto encarecerá aún más los bienes básicos en los próximos días.
- Especulación y desabastecimiento:Muchas empresas aprovecharon los tipos preferenciales para obtener ganancias, mientras los precios de alimentos como aceite, queso, pollo y arroz se disparan y las estanterías se vacían.
Declaraciones oficiales y advertencias presidenciales
El presidente Masoud Pezeshkian reconoció públicamente que la crisis se le escapa de las manos: “No debemos esperar que el Gobierno gestione todo esto por sí solo. El Gobierno simplemente no tiene esa capacidad”. En un discurso televisado, culpó a la inflación, las sanciones internacionales y a la falta de decisiones realistas, advirtiendo que “si no tomamos decisiones realistas, nosotros mismos empujaremos al país hacia la crisis”.
Respuesta represiva y amenaza de intervención externa:
- Las protestas se han extendido a 270 localidades en 27 provincias, con enfrentamientos que han dejado heridos entre policías y miembros de la milicia Basij.
- El ayatolá Ali Jamenei ordenó que “los causantes de los disturbios deben ser puestos en su lugar”, en un claro respaldo a la línea dura.
- Donald Trump advirtió el viernes que si Irán “mata violentamente a manifestantes pacíficos”, Estados Unidos “acudirá en su rescate”, una amenaza que tomó nueva fuerza tras la captura de Nicolás Maduro en Venezuela, aliado clave de Teherán.
Contexto regional y lecturas geopolíticas
La crisis iraní se produce en un momento de alta tensión internacional:
- Sanciones persistentes: El programa nuclear y el apoyo a milicias regionales mantienen a Irán bajo fuertes sanciones económicas que ahogan su capacidad de importación y acceso a divisas.
- Efecto dominó: La caída de aliados como Maduro en Venezuela podría estar acelerando la presión sobre Teherán, en un tablero donde Washington parece dispuesto a intervenir donde identifique vacíos de poder o crisis humanitarias.
- Riesgo de escalada: Funcionarios iraníes han amenazado con atacar tropas estadounidenses en Oriente Medio si se produce una intervención, lo que añade un peligroso componente militar a la crisis interna.
Conclusión:
Irán enfrenta su tormenta económica perfecta: una moneda colapsada, inflación galopante, desabastecimiento y un malestar social que crece día a día. Con un gobierno que admite su incapacidad para contener la crisis y una amenaza de intervención estadounidense en el aire, el país se acerca a un punto de inflexión que podría redefinir su futuro político y su posición en el tablero geopolítico global.