El gobierno colombiano decidió suspender este jueves las exportaciones de electricidad a Ecuador, argumentando razones de soberanía y seguridad energética nacional. La medida se produce en respuesta al anuncio del presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, de imponer un arancel del 30% a productos colombianos, acusando a Bogotá de falta de cooperación en la lucha contra el narcotráfico.
Mediante una resolución del Ministerio de Minas y Energía, Colombia suspendió todas las Transacciones Internacionales de Electricidad con su vecino, señalando que las condiciones climáticas adversas y la posible llegada del fenómeno de El Niño obligan a priorizar el abastecimiento interno. El ministro Edwin Palma afirmó que, aunque se cree en la integración energética, “las condiciones actuales, tanto energéticas como comerciales, no permiten mantener las transacciones internacionales de electricidad sin poner en riesgo el abastecimiento nacional”.
La suspensión afecta una interconexión eléctrica con capacidad de 400 kilovatios, que durante la crisis energética ecuatoriana de 2023-2024 permitió a Colombia duplicar sus envíos para ayudar a paliar los apagones en el país vecino.
El detonante del conflicto fue el anuncio de Noboa, quien mediante la red social X justificó el arancel del 30% a partir del 1 de febrero debido a “la falta de reciprocidad y acciones firmes” de Colombia en materia de seguridad fronteriza y lucha antidrogas. Horas después, Colombia respondió aplicando un gravamen similar a 20 productos ecuatorianos.
El ministro Palma calificó la medida ecuatoriana como una “agresión económica” y subrayó que solo se retomarán los intercambios eléctricos cuando se reconstruya “un marco de confianza y buena fe entre ambos países”. La decisión marca un nuevo punto de tensión en la relación bilateral, que hasta hace poco se caracterizaba por la cooperación energética en momentos críticos.