La Cancillería colombiana instó este jueves al gobierno de Ecuador a revertir su decisión de aplicar un arancel del 30% a las importaciones de productos colombianos, calificando la medida como contraria a la normativa de la Comunidad Andina y perjudicial para la integración regional.
En un comunicado oficial, el gobierno colombiano expresó su “más enérgico rechazo” a la tasa anunciada por el presidente ecuatoriano Daniel Noboa, quien justificó la decisión por una supuesta falta de cooperación de Colombia en la lucha contra el narcotráfico. Noboa afirmó en la red social X que Ecuador mantiene un déficit comercial superior a los mil millones de dólares anuales con Colombia y que, pese al diálogo, sus fuerzas militares “siguen enfrentando a grupos criminales atados al narcotráfico en la frontera sin cooperación alguna”.
Frente a estas acusaciones, la Cancillería colombiana subrayó la existencia de una “cooperación permanente” y mecanismos bilaterales consolidados que han permitido estrategias conjuntas y resultados operativos significativos. Como evidencia, destacó el aumento progresivo de incautaciones binacionales de cocaína: 86.786 kilos en 2023, 132.354 kilos en 2024 y 195.862 kilos en 2025. Según Colombia, esto refleja un incremento del 36,7% en las incautaciones en municipios fronterizos con Ecuador durante el último año.
El gobierno colombiano advirtió que el arancel “afecta principalmente a los sectores productivos de ambos países, favorece el contrabando y desdibuja el espíritu de integración bilateral”. Hizo un llamado al Ecuador para “desistir de la referida medida” y se declaró dispuesto a abordar la situación mediante un “diálogo bilateral y constructivo”.
Como respuesta inmediata, Colombia anunció la aplicación de un gravamen recíproco del 30% sobre la importación de 20 productos ecuatorianos y suspendió las ventas de electricidad a Ecuador, decisión que fue justificada por motivos de seguridad energética nacional.