El Departamento de Justicia imputó a 324 personas en un esquema de facturación falsa de pruebas médicas nunca realizadas. Los investigadores describen estas operaciones como una "fiebre del oro" ante la percepción de que el sistema permite obtener grandes sumas con relativa facilidad.
WASHINGTON.- El sistema público de salud de Estados Unidos vuelve a estar en el centro de una tormenta. Las autoridades federales destaparon en las últimas semanas un esquema de fraude millonario que afecta a programas como Medicare y Medicaid, con reclamaciones falsas que superan los 14,600 millones de dólares. Al menos 324 personas enfrentan cargos relacionados con este entramado criminal.
Según informó el Departamento de Justicia, el mecanismo consistía en facturar pruebas médicas que nunca se realizaron, utilizando clínicas con escasa o nula actividad. El principal sospechoso fue arrestado a finales de febrero cuando intentaba abandonar el país, en una operación que forma parte de una ofensiva más amplia contra el fraude sanitario.
"Gold Rush": la fiebre del oro del fraude sanitario
Investigadores federales han calificado este tipo de operaciones como una "Gold Rush" o fiebre del oro, debido a la percepción entre los defraudadores de que el sistema permite obtener grandes sumas de dinero con relativa facilidad. El modus operandi incluye el registro de empresas o clínicas como proveedoras autorizadas, la captación de identidades de pacientes —con su consentimiento o mediante engaño— y la posterior facturación de servicios inexistentes o inflados. Los fondos obtenidos son luego dispersados a través de redes de lavado de dinero.
Un problema en aumento
El fraude en el sistema sanitario estadounidense no es nuevo, pero su magnitud sigue en aumento. Solo en lo que va de 2026, las autoridades han identificado esquemas que superan los 2,800 millones de dólares en reclamaciones fraudulentas. Expertos atribuyen el problema a características estructurales del sistema: el alto volumen de transacciones, la multiplicidad de intermediarios y un modelo de pago que prioriza la rapidez, dejando los controles para etapas posteriores.
Los esquemas ya no se limitan a un solo tipo de servicio. Las investigaciones abarcan desde laboratorios clínicos y facturación de equipos médicos hasta terapias y servicios de hospicio para pacientes que no los requieren.
Respuesta gubernamental
Ante esta situación, el Gobierno de Estados Unidos ha intensificado sus operativos en los últimos años, con la participación de agencias como el FBI y unidades especializadas en fraude sanitario. Sin embargo, el ritmo de detección evidencia que el problema persiste y que los defraudadores continúan encontrando resquicios en el sistema.
Un eco en República Dominicana
En República Dominicana, el caso recuerda el fraude que afectó al Seguro Nacional de Salud (Senasa) en años recientes, con un perjuicio estimado en al menos 15,000 millones de pesos. En ese proceso, el juez Rigoberto Sena Ferreras impuso 18 meses de prisión preventiva a Santiago Marcelo F. Hazim Albainy, señalado como cabecilla del entramado, así como a otros siete implicados. Tres personas más recibieron arresto domiciliario con garantías económicas e impedimento de salida del país.
El caso dominicano, que sacudió las estructuras del sistema de salud pública local, se suma a la larga lista de advertencias sobre la vulnerabilidad de los sistemas sanitarios frente a redes criminales cada vez más sofisticadas.