Los comicios legislativos del domingo medirán el apoyo al presidente ultraderechista en la mitad de su mandato. El oficialismo busca ampliar su poder en el Congreso para desbloquear su agenda, mientras el peronismo intenta capitalizar el descontento como principal fuerza opositora.
Argentina celebra este domingo unas elecciones legislativas cruciales que funcionan como un plebiscito indirecto sobre la gestión del presidente Javier Milei. Los comicios, que renovarán la mitad de la Cámara de Diputados y un tercio del Senado, definirán no solo la composición del Congreso, sino la capacidad del Gobierno ultraderechista para gobernar sin bloqueos durante la segunda mitad de su mandato.
El escenario es de una polarización extrema entre el oficialismo de La Libertad Avanza (LLA) y el peronismo, en un contexto marcado por un terremoto financiero, recientes escándalos de corrupción y un ajuste económico cuyos efectos aún no se traducen en una mejora tangible para la mayoría de los argentinos.
La batalla por el Congreso: las cifras del poder
La elección se realizará con una boleta única de papel, un sistema novedoso para la mayoría del electorado. El principal objetivo de LLA, que actualmente cuenta con 37 diputados, es alcanzar al menos 86 escaños (un tercio de la Cámara Baja). De lograrlo, el oficialismo podría:
- Evitar que sean vetados los decretos presidenciales.
- Frenar iniciativas de juicio político en su contra.
- Impulsar sus proyectos de ley con el apoyo de sus aliados.
Para ello, Milei ha forjado una alianza clave con Propuesta Republicana (PRO), el partido del expresidente Mauricio Macri. En el Senado, LLA también espera aumentar su representación, ya que por primera vez lidera listas para la Cámara alta.
El peronismo, en busca de reivindicación
Frente al oficialismo, el peronismo se presenta para revalidar su fuerza como la principal bancada opositora y recuperar terreno tras el desgaste del gobierno de Alberto Fernández (2019-2023). Un triunfo le permitiría no solo consolidarse como la alternativa de gobierno, sino también iniciar el proceso para definir un candidato unitario de cara a las presidenciales de 2027.
Según Shila Vilker, directora de la consultora Trespuntozero, "el peronismo se empieza a transformar en un instrumento para castigar a Milei". Los analistas prevén que, independientemente del resultado, ambos bandos podrían proclamarse vencedores: el oficialismo por un crecimiento numérico en el Congreso, y el peronismo por obtener la mayor cantidad de votos a nivel nacional.
La sombra de los escándalos y la economía estancada
La campaña del Gobierno se ha visto empañada por una seguidilla de escándalos que han puesto en entredicho su bandera de lucha contra la "casta":
- La promoción por parte de Milei de la criptomoneda $LIBRA, que resultó en una estafa masiva.
- Una investigación por supuestos sobornos en la compra de medicamentos.
- La caída de su principal candidato en Buenos Aires, José Luis Espert, por vínculos con un narcotraficante deportado a EE.UU.
Según el analista Andrés Malamud, del Instituto de Ciencias Sociales de la Universidad de Lisboa, la noción de "casta" utilizada por Milei "se desgastó. El Gobierno pasó de antiestablishment a antikirchnerista".
A esto se suma un panorama económico complejo: la actividad está estancada, el empleo formal no repunta y los salarios no se recuperan de la gran inflación heredada, a pesar del férreo control del gasto público.
Negociación, la palabra obligada para el día después
Los expertos coinciden en que, incluso en el mejor escenario, Milei no alcanzará por sí solo el tercio de diputados que necesita. "Sí o sí, va a tener que negociar con otros actores, ya sea dentro o fuera del Congreso. Y durante este año no ha mostrado ninguna señal de diálogo o consenso", advirtió una analista.
Como bien lo resumió el exembajador Jorge Asís: "Milei el domingo se plebiscita; tuvo errores técnicos y catástrofes morales". El domingo, Argentina decidirá cuánto poder le concede para seguir gobernando.