El emblemático protagonista de "Dawson’s Creek" falleció en su hogar en Texas, dejando un legado de honestidad, talento y una lucha íntima que compartió con el mundo hasta el final
Texas. – La ventana de la habitación de Dawson Leery se cerró para siempre. El actor James Van Der Beek, quien encarnó la sensibilidad adolescente de toda una generación en la mítica serie Dawson’s Creek, falleció este 11 de febrero a los 48 años en su residencia de Texas, tras una valiente batalla contra el cáncer de colon que había hecho pública en noviembre de 2024.
"Con coraje, fe y gracia": la despedida familiar
Fue a través de su cuenta oficial de Instagram donde la familia comunicó la noticia con un mensaje profundamente emotivo. En él, solicitaron privacidad y describieron los últimos días del actor con una serenidad conmovedora:
"James enfrentó sus últimos días con coraje, fe y gracia. Era un esposo, padre, hijo, hermano y amigo muy amado" .
El texto adelantó que Van Der Beek dejó escritos y reflexiones sobre sus deseos, su amor por la humanidad y la urgencia de valorar el tiempo. Esas enseñanzas, señalaron, serán compartidas oportunamente.
De Connecticut al estrellato: el chico que persiguió un sueño
Nacido el 8 de marzo de 1977 en Cheshire, Connecticut, Van Der Beek creció entre deportes y juegos hasta que una contusión a los 13 años lo alejó del fútbol americano y lo empujó, casi sin querer, hacia el teatro comunitario de su pueblo. A los 15, convenció a su madre de llevarlo a Nueva York en busca de un agente. El resto es historia.
Dawson Leery: el antihéroe que conquistó el mundo
Entre 1998 y 2003, su rostro se volvió omnipresente. Dawson’s Creek no fue solo una serie; fue un fenómeno cultural. En ella, Van Der Beek interpretó a Dawson Leery, un cineasta en ciernes, inseguro y soñador, que hablaba con una fluidez inusual para un adolescente y miraba la vida a través de un lente. Ese papel lo convirtió en ícono de toda una generación y abrió las puertas de Hollywood.
Más allá del muelle: una carrera en evolución
Lejos del cliché, Van Der Beek supo reinventarse. Participó en:
- Varsity Blues (1999), donde encarnó al quarterback con conflictos existenciales.
- Scary Movie (2000), demostrando que también podía reírse de sí mismo.
- Pose y Walker, ya en su madurez actoral, con personajes más complejos y alejados del brillo teen.
Seis hijos, un amor y una batalla silenciosa
Casado con Kimberly, el actor era padre de seis hijos. Pese al diagnóstico de cáncer de colon, mantuvo una relación transparente con sus seguidores, utilizando sus redes para visibilizar la enfermedad y normalizar el diálogo en torno a ella. Planeaba una reunión con sus compañeros de Dawson’s Creek en 2025, pero su salud ya no se lo permitió.
El ocaso de Dawson
James Van Der Beek no fue solo un actor; fue un testigo generacional. Supo encarnar la fragilidad de crecer, la torpeza del primer amor y la certeza de que la vida, como el cine, es puro montaje. Su partida deja un vacío en la pantalla, pero también un legado de honestidad que trasciende los créditos.
El chico que miraba por la ventana ya no está. Pero su reflejo —el de todos los que alguna vez se sintieron fuera de lugar— permanece intacto.