La Organización de Alimentos y Medicamentos de Irán informó este lunes que el país enfrenta una escasez de medicamentos psiquiátricos debido a las dificultades para importarlos desde la India, uno de los principales proveedores mundiales de estos fármacos, tras el estallido de la guerra. El portavoz del organismo, Mohamad Hashemi, explicó que, desde el inicio del conflicto en febrero y la suspensión de los vuelos directos de la India a Irán, el transporte de los cargamentos de estos medicamentos se vio restringido, y la negativa de la parte india a enviarlos en aviones iraníes dificultó aún más su abastecimiento.
De acuerdo con el funcionario, las dificultades afectan a numerosos medicamentos psiquiátricos, especialmente a los antidepresivos tricíclicos, un grupo de fármacos utilizados principalmente para tratar la depresión. «Las importaciones de emergencia y el uso de rutas indirectas han permitido cubrir parte de las necesidades del país, pero estas medidas no han sido suficientes para satisfacer completamente la demanda», explicó Hashemi.
Guerra, sanciones y bloqueo naval agravan la crisis farmacéutica
La escasez de medicamentos en Irán se ha agravado por la guerra, la intensificación de las sanciones estadounidenses y las restricciones al transporte marítimo y aéreo, que han alterado la cadena de suministro farmacéutica. Estados Unidos impuso un bloqueo naval contra Irán, lanzó en agosto la operación ‘Paria Económico’ para intensificar la presión económica y doblegar a Teherán en su guerra, y sancionó en septiembre a 27 aerolíneas iraníes.
El mes pasado, el ministro de Sanidad iraní, Mohamadreza Zafargandi, reconoció la escasez de al menos 32 medicamentos esenciales y señaló que las restricciones al transporte marítimo y aéreo habían elevado de dos a 20 dólares por kilo el coste del traslado de determinadas materias primas. El presidente iraní, Masud Pezeshkian, también denunció a mediados de septiembre que la guerra, el cerco naval y las sanciones han bloqueado el acceso de la población a «alimentos y medicamentos». Con este panorama, la crisis sanitaria en Irán se profundiza mientras el conflicto y las medidas coercitivas internacionales siguen limitando el abastecimiento de fármacos esenciales para la población.