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Ministro Magín Díaz juramenta a “Quico” Tabar al frente de la nueva Dirección General de Juegos de Azar

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El ministro de Hacienda y Economía (MHE), Magín Díaz, juramentó este lunes a Teófilo José Abrahán Leo "Quico" Tabar Manzur como nuevo titular de la Dirección General de Juegos de Azar (DGJA), designado mediante el Decreto 684-26 emitido por el presidente de la República, Luis Abinader. Tabar asumirá el cargo de manera transitoria, al tiempo de desempeñarse como administrador de la Lotería Nacional y coordinador del Proceso de Regularización de Bancas de Juegos de Azar, funciones desde las que ha participado en iniciativas dirigidas a fortalecer el ordenamiento y la regulación del sector.

Durante el acto de juramentación, el ministro Magín Díaz destacó los retos del sector, así como la experiencia y la trayectoria profesional de Tabar. Asimismo, resaltó la importancia de continuar fortaleciendo la gestión institucional y los mecanismos de regulación y supervisión de los juegos de azar, en línea con las políticas del Gobierno orientadas a promover mayor transparencia, cumplimiento normativo y eficiencia en la Administración pública. Por su parte, Tabar agradeció la confianza depositada en él y manifestó su disposición de asumir esta responsabilidad con el compromiso de dar continuidad a los procesos de regularización y fortalecimiento institucional que desarrolla la DGJA.


Un nuevo marco regulatorio para el sector

La designación se produce tras la promulgación de la Ley 86-26, que establece un marco integral para regular, autorizar, fiscalizar y supervisar las actividades de apuestas y juegos de azar, tanto presenciales como en línea. Como parte de esta reorganización, dicha ley crea la Dirección General de Juegos de Azar (DGJA) como organismo autónomo y descentralizado, adscrito al Ministerio de Hacienda y Economía, y deroga la antigua Dirección de Casinos y Juegos de Azar.

La normativa busca ordenar el sector, establecer reglas claras para los operadores, proteger a los usuarios, especialmente a los menores de edad, prevenir el fraude, el lavado de activos y las conductas adictivas, además de garantizar el cumplimiento de las obligaciones tributarias. Con esta designación, el Gobierno reafirma su compromiso con la modernización y el control efectivo de una actividad económica que requiere reglas claras y una supervisión rigurosa.