El Kremlin rechazó este miércoles la reciente propuesta del emisario especial de la Casa Blanca, John Cole, de liberar a presos políticos rusos a cambio del levantamiento de parte de las sanciones impuestas a Rusia, una iniciativa semejante a la ya acordada por Estados Unidos y Bielorrusia. «Este tema no ha sido debatido y no puede ser debatido porque negamos categóricamente la existencia de presos políticos de ningún tipo, y consideramos que este enfoque es absolutamente inadecuado», aseveró el portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov, durante su rueda de prensa telefónica diaria.
El representante del Kremlin señaló que «respecto a los diversos canjes de presos, que se han llevado a cabo hasta ahora, nuestras autoridades mantienen contactos regulares» con la parte estadounidense.
El precedente de Bielorrusia y las sanciones
Anteriormente, el periódico estadounidense The Atlantic informó de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habría aceptado la propuesta de Cole de levantar parcialmente las sanciones contra Rusia a cambio de la liberación de presos políticos. En el marco de las negociaciones del emisario de la Casa Blanca con las autoridades bielorrusas, Minsk ha liberado desde diciembre del año pasado a cerca de 170 presos, incluyendo a los principales líderes opositores, a cambio del levantamiento de las sanciones estadounidenses a las exportaciones de potasio bielorruso.
A mediados de septiembre, el presidente bielorruso, Alexandr Lukashenko, anunció el envío del primer cargamento de potasio a Estados Unidos, ocasión en la que aprovechó para exigir el retorno de los activos bancarios bielorrusos congelados en EE.UU. En su momento, la oposición bielorrusa en el exilio comentó a EFE que Washington estaba muy interesado en el potasio bielorruso en el marco de su actual guerra comercial con Canadá, su mayor suministrador de fertilizantes. Bielorrusia, país acusado por Ucrania de complicidad en la invasión rusa, exportaba un 20 % del cloruro de potasio mundial antes de ser sancionado en 2021 por Estados Unidos y la Unión Europea por ese respaldo al Kremlin.