WASHINGTON.— El presidente estadounidense, Donald Trump, inicia este lunes una intensa agenda internacional que lo llevará nuevamente ante la Asamblea General de Naciones Unidas, donde la guerra con Irán ocupará un lugar central, antes de regresar a Washington para recibir al presidente chino, Xi Jinping, en una visita de Estado que pondrá a prueba la relación entre las dos mayores potencias económicas del mundo.
Trump viajará a Nueva York para intervenir el martes ante la Asamblea General, un escenario al que vuelve un año después de lanzar duras críticas contra Naciones Unidas por su incapacidad, a su juicio, para resolver los principales conflictos internacionales.
El embajador estadounidense ante la ONU, Mike Waltz, adelantó que Trump insistirá en la necesidad de impedir que Irán llegue a disponer de un arma nuclear, una posición que Washington presenta como una preocupación compartida por la comunidad internacional.
Tras su intervención, el mandatario tiene previsto reunirse con dirigentes del Consejo de Cooperación del Golfo para analizar la evolución del conflicto y sus repercusiones regionales.
Irán, Ucrania y Venezuela en la agenda
La guerra con Irán llega a la semana diplomática de Trump después de meses de enfrentamientos y en medio de crecientes preocupaciones por sus efectos económicos y energéticos. El aumento de los precios de los combustibles constituye además un asunto políticamente sensible para la Administración estadounidense de cara a las elecciones legislativas de noviembre.
Pese a las hostilidades, Washington autorizó los visados para la delegación iraní que participará en la Semana de Alto Nivel de Naciones Unidas, previsiblemente encabezada por el presidente Masud Pezeshkian.
La decisión contrasta con la negativa estadounidense a permitir la entrada del presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abás, quien participará mediante un mensaje pregrabado.
En Nueva York, Trump también tiene previsto reunirse con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, mientras su Administración intenta reactivar las conversaciones destinadas a poner fin a la guerra entre Rusia y Ucrania.
Otro encuentro especialmente significativo será el primero con la presidenta interina venezolana, Delcy Rodríguez, en un acercamiento que se produce meses después de la captura de Nicolás Maduro.
La agenda incluye además reuniones con el presidente francés, Emmanuel Macron, el primer ministro británico, Andy Burnham, y la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi.
De las críticas a la ONU al regreso de Trump
El retorno de Trump a la Asamblea General tendrá también un componente simbólico. En su intervención del año pasado, el mandatario cuestionó abiertamente la utilidad de Naciones Unidas, criticó sus políticas sobre migración y cambio climático y aprovechó incluso algunos problemas técnicos ocurridos durante su visita para ironizar sobre el organismo.
Su Administración impulsó posteriormente el denominado Consejo de la Paz, concebido para participar en el seguimiento del plan de paz para Gaza y reducir el protagonismo de Naciones Unidas en la gestión del conflicto.
Ahora, sin embargo, Trump vuelve al principal foro multilateral del mundo en un contexto internacional considerablemente más complejo, con guerras abiertas, tensiones comerciales y una creciente rivalidad entre grandes potencias.
Xi llega a Washington
La agenda dará un giro hacia China el miércoles, cuando Xi Jinping llegue a Washington para iniciar una visita de Estado de tres días.
El encuentro será el segundo entre ambos mandatarios este año y estará marcado por una amplia lista de asuntos pendientes: comercio, Taiwán, inteligencia artificial, defensa y la relación de Washington y Pekín con los conflictos internacionales.
La visita incluirá una cena de Estado ofrecida por Trump en la Casa Blanca el jueves. Un día después, ambos presidentes visitarán los Archivos Nacionales, donde se conservan documentos fundacionales de Estados Unidos como la Constitución y la Declaración de Independencia.
La secuencia de acontecimientos convierte la semana en una de las más relevantes de la política exterior de Trump: primero, el presidente buscará defender ante la ONU su estrategia frente a Irán y reforzar sus alianzas internacionales; después, deberá afrontar directamente con Xi una rivalidad que abarca desde el comercio y la tecnología hasta la seguridad global.
Más que una sucesión de reuniones diplomáticas, la agenda concentrará en pocos días varios de los principales desafíos que definirán la política exterior estadounidense.