La Cámara de Diputados de la República Dominicana aprobó un proyecto de ley que regula los juegos de azar en el país, estableciendo nuevos controles para impedir el acceso de menores de edad a plataformas de apuestas y establecimientos dedicados a esta actividad. La iniciativa, que ahora deberá continuar su trámite legislativo en el Congreso, busca fortalecer la protección de los jóvenes mediante mecanismos de verificación de identidad y restricciones operativas para los operadores.
Uno de los pilares del proyecto es la obligación de los operadores de apuestas por internet de verificar la identidad y la mayoría de edad de los usuarios antes de permitirles realizar depósitos o apuestas. De acuerdo con el artículo 82, esta comprobación deberá realizarse mediante la consulta de los datos de la Junta Central Electoral (JCE), en lugar de depender únicamente de la declaración del usuario sobre su edad, un avance significativo para garantizar la autenticidad de la información.
La propuesta también establece controles rigurosos para el acceso a establecimientos físicos. El artículo 27 prohíbe la entrada de menores de 18 años a las salas de juego, mientras que el artículo 28 exige a los establecimientos solicitar un documento oficial de identidad para verificar la edad de quienes pretendan ingresar, reforzando así la barrera contra el acceso no autorizado.
En el ámbito de las máquinas tragamonedas, el artículo 70 prohíbe su instalación en establecimientos de ocio o de expendio de alimentos y bebidas a los que tengan acceso menores, incluyendo expresamente los colmados, lo que limita su presencia en espacios cotidianos frecuentados por jóvenes. Además, el artículo 37 prohíbe las campañas publicitarias dirigidas a menores o aquellas que utilicen elementos gráficos, mensajes o recursos diseñados para atraer a ese público, evitando la normalización del juego entre los más jóvenes.
Una de las disposiciones de mayor impacto está contemplada en el artículo 44, que incluye entre las causales de cancelación o revocación de la licencia el incumplimiento de las medidas destinadas a impedir la participación de menores en los juegos de azar. De aprobarse definitivamente la iniciativa, los operadores estarán obligados a implementar mecanismos de verificación de edad y controles de acceso como parte de las condiciones para mantener sus permisos de operación, lo que eleva los estándares de responsabilidad y protección en el sector. El proyecto, pendiente de su aprobación final en el Congreso, representa un paso clave para regular una industria en crecimiento y salvaguardar a los sectores más vulnerables.