Los estudiantes de 15 años de República Dominicana continúan rezagados en las áreas de ciencia, lectura y matemáticas, según los resultados de la novena edición del Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA), divulgados este martes. El país caribeño se situó en los últimos lugares de la lista de participantes, con 361 puntos en ciencias, 346 en lectura y 339 en matemáticas, muy lejos de los promedios de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que alcanzaron 482, 461 y 463 puntos, respectivamente.
En comparación con la edición anterior de 2022, las puntuaciones se mantuvieron prácticamente estables: matemáticas y ciencia repitieron sus cifras, mientras que lectura cayó seis puntos, un descenso que refleja la persistencia de los desafíos estructurales en el sistema educativo dominicano. El estudio, que involucró a más de 760.000 estudiantes de 91 países y economías, muestra que solo un 9 % de los alumnos dominicanos alcanzó un nivel superior al básico (nivel 2) en matemáticas, frente al 65 % de la media OCDE; en lectura, el 23 % superó ese umbral (OCDE: 69 %); y en ciencias, el 26 % (OCDE: 74 %).
Casi ningún sobresaliente y brecha socioeconómica persistente
La ausencia de resultados sobresalientes es otro dato revelador: prácticamente ningún estudiante dominicano alcanzó los niveles 5 o 6 —los más altos de la escala— en ninguna de las tres materias, mientras que en la OCDE el 8 % de los alumnos logra esos niveles en matemáticas, el 7 % en ciencias y el 6 % en lectura, competencias que incluyen la comprensión de textos extensos y conceptos abstractos. Además, la brecha socioeconómica sigue marcando diferencias: los alumnos del 25 % más privilegiado obtuvieron 69 puntos más en ciencias que los del 25 % más desfavorecido, una disparidad menor que la media OCDE (85 puntos), pero aún significativa.
En el ámbito del clima escolar, el 27 % de los estudiantes dominicanos declaró haber sufrido acoso escolar varias veces al mes o más, una cifra superior al 20 % de la media OCDE, lo que añade una capa adicional de preocupación al panorama educativo. Con estos resultados, República Dominicana enfrenta el doble desafío de elevar el rendimiento académico de sus estudiantes y reducir las desigualdades que lastran su desarrollo, en un contexto que exige políticas educativas sostenidas y de alto impacto.