Geopolítica

China y Catar llaman a proteger las rutas energéticas ante la escalada en Oriente Medio

IMG 4918

El canciller chino, Wang Yi, y su homólogo y primer ministro de Catar, Mohamed bin Abdulrahmán al Thani, abogaron este martes en Pekín por reforzar la seguridad de los corredores energéticos internacionales y garantizar un suministro estable, en medio de las alteraciones provocadas por el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán en Oriente Medio.

Durante su encuentro, Mohamed destacó la solidez de los vínculos entre Catar y China, a la que definió como el «mayor socio comercial y de cooperación energética» de su país. El primer ministro catarí aseguró que Doha hará frente a las dificultades actuales para mantener el suministro energético destinado al gigante asiático.

«Catar está dispuesta a reforzar la coordinación con China para salvaguardar la seguridad de los corredores energéticos mundiales, restablecer cuanto antes la paz y la estabilidad regionales», afirmó Mohamed, mientras Doha participa en los esfuerzos diplomáticos para reducir las tensiones y garantizar la navegación por el estrecho de Ormuz.

Por su parte, Wang Yi reafirmó la «amistad tradicional» entre ambos países y expresó el respaldo de Pekín a Catar en la defensa de su soberanía, independencia, estabilidad y seguridad. También destacó los esfuerzos de Doha como mediador en distintos conflictos internacionales.

El canciller chino planteó además ampliar la cooperación bilateral en los sectores energético y tecnológico, así como en inversiones, alta tecnología e intercambios culturales y entre sus sociedades.

Ormuz, en el centro de la preocupación

Los dos responsables coincidieron en que la escalada en Oriente Medio está afectando gravemente a la seguridad regional y llamaron a resolver las diferencias mediante el diálogo y la negociación, teniendo en cuenta las «preocupaciones legítimas de todas las partes».

El encuentro se produce mientras Catar intensifica sus gestiones diplomáticas para reducir las tensiones entre Estados Unidos e Irán y contribuir a mantener abierto el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas mundiales para el transporte de petróleo y gas.

La crisis ha tenido un impacto especialmente fuerte sobre Catar. Según las autoridades del país, el conflicto ha provocado una reducción del 90 % en el suministro de gas natural licuado (GNL) procedente de los países del Golfo y del 77 % en el suministro de petróleo.

La situación también representa un riesgo para China, cuya dependencia de esta vía marítima es considerable: alrededor del 45 % del petróleo y el gas que importa el país atraviesa el estrecho de Ormuz.

La creciente preocupación de Pekín y Doha refleja así la dimensión energética de la crisis regional y la importancia de garantizar la seguridad de las rutas marítimas para evitar nuevas perturbaciones en los mercados mundiales.