La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó este domingo que su Gobierno aspira a mantener una "buena relación" con la administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, similar a la que el mandatario republicano sostuvo durante su primer mandato con el expresidente Andrés Manuel López Obrador, pero siempre basada en la "cooperación y no subordinación". Desde la ciudad de Monterrey, en el marco de su gira de rendición de cuentas por los dos años de su mandato, Sheinbaum subrayó que la relación bilateral debe construirse sobre el respeto mutuo y la defensa de la soberanía nacional.
"En el primer periodo del presidente Trump hubo una muy buena relación con el presidente López Obrador. Y es a lo que aspiramos: a una buena relación con nuestro vecino del norte. Eso sí, cooperación siempre, subordinación nunca", declaró Sheinbaum ante su audiencia en la Explanada de los Héroes de Monterrey. La mandataria recordó momentos históricos de cooperación entre ambas naciones, como los vínculos entre Benito Juárez y Abraham Lincoln, o entre Lázaro Cárdenas y Franklin Roosevelt, y enfatizó que la defensa de la soberanía es una constante en la identidad mexicana, especialmente en el mes de septiembre, cuando se conmemora el inicio de la independencia de España.
En su discurso, Sheinbaum reiteró los principios que guían su política exterior: respeto a la soberanía e integridad territorial, responsabilidad compartida y diferenciada, respeto y confianza mutua, y cooperación sin subordinación. "Cooperación no significa sometimiento. Amistad no significa renunciar a nuestros principios. Mientras yo tenga el honor de servir como presidenta de la República, defenderé con toda firmeza nuestra soberanía, nuestra dignidad y nuestra independencia", afirmó.
La relación con Washington ha estado marcada en los últimos meses por tensiones en materia de seguridad y narcotráfico. Estados Unidos ha elevado la presión sobre México, especialmente después de acusar al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y a otros nueve altos cargos del estado de vínculos con el crimen organizado, un señalamiento que Sheinbaum ha rechazado por considerar que no se han aportado pruebas suficientes. La mandataria confía en alcanzar un "entendimiento" en seguridad y comercio, mientras ambas naciones avanzan en la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), un proceso que se ha desarrollado con altibajos pero que, según Sheinbaum, se mantiene en una senda de diálogo.
Con estas declaraciones, la presidenta mexicana busca equilibrar la cooperación con Washington con una postura firme en defensa de la soberanía nacional, en un contexto donde la migración, el narcotráfico y el comercio siguen siendo los ejes de una relación bilateral compleja y de alto impacto para ambas naciones.