El presidente francés, Emmanuel Macron, ha anunciado este sábado que Francia entregará nuevos misiles interceptores a Ucrania, en respuesta al devastador ataque ruso contra un centro comercial en Krivói Rog, ciudad natal del presidente Volodímir Zelenski. El bombardeo, que se produjo en dos oleadas de drones el viernes, ha dejado al menos 16 fallecidos y 130 heridos, entre ellos 23 niños, según las autoridades ucranianas.
En un mensaje publicado en X, Macron expresó su "horror" y "profunda preocupación" por el ataque, que calificó como un "doble ataque" a plena luz del día, y subrayó la urgencia de reforzar la defensa aérea ucraniana. "Es crucial proporcionar a Ucrania todos los medios necesarios para defender su espacio aéreo y frustrar esta agresión", escribió, al tiempo que confirmó que París acelerará la entrega de material y misiles de última generación, incluyendo nuevos interceptores. También reclamó "aumentar la presión sobre Rusia mientras siga negándose a detener los combates y a hacer la paz".
Zelenski, por su parte, detalló que la conversación con Macron duró casi dos horas y abarcó las necesidades de defensa aérea, la financiación y las comunicaciones con Washington. El líder ucraniano agradeció a Francia su disposición a conceder licencias para la producción de misiles en Ucrania, un paso que refuerza la cooperación industrial entre ambos países.
La alta diplomática de la UE, Kaja Kallas, calificó el ataque como "terror planificado", mientras Kiev intensifica su propia ofensiva contra la retaguardia rusa. En las últimas 24 horas, Ucrania ha atacado la refinería de Novokúybychevsk, un centro logístico en la región de Samara y objetivos en el mar Negro, en el marco de su estrategia de "sanciones de largo alcance" para debilitar la economía y la maquinaria bélica de Moscú. La guerra, que ya dura más de cuatro años, se recrudece en un momento crítico, y la promesa de Macron de acelerar el envío de armas envía una señal clara: el apoyo occidental a Ucrania no se debilita.