El Comité de Emergencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS) se reúne este martes para evaluar la evolución del brote de ébola en la República Democrática del Congo (RDC), apenas días después de que la agencia advirtiera que, si se mantiene el ritmo actual de contagios y fallecimientos, podría superar al peor brote registrado hasta la fecha, el de África Occidental entre 2014 y 2016, que dejó 11.000 muertos y 28.000 casos.
Desde que el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, declarara la emergencia internacional el pasado 17 de mayo, el comité se reúne cada tres meses para evaluar la situación. En esta ocasión, el contexto es especialmente alarmante. Según las autoridades congoleñas, el brote ya acumula 4.945 casos confirmados y 2.325 muertes, lo que lo convierte en el peor en la historia del país y el segundo con mayor incidencia a nivel mundial.
El responsable de gestión del brote de la OMS, Thierno Baldé, señaló desde Bunia, epicentro de la epidemia en el este de la RDC, que "el transporte de pacientes y cadáveres, así como otros factores relacionados con la situación de inseguridad, son los principales elementos que explican la rápida expansión de la transmisión en diferentes localidades". Baldé reconoció que la situación "es bastante difícil", pero destacó que los equipos trabajan "noche y día" para intentar controlar la epidemia y alcanzar el ritmo de su propagación.
La cepa responsable, Bundibugyo, tiene una tasa de letalidad que oscila entre el 30 % y el 50 % y carece de vacuna autorizada o tratamiento específico, aunque la OMS y otras instituciones investigan posibles fármacos candidatos. El riesgo de propagación es considerado "muy alto" en la RDC, donde el virus se ha extendido a seis provincias; "alto" en Uganda y otros países fronterizos; y "bajo" en el resto de África y a nivel global.
El portavoz de la OMS, Christian Lindmeier, agradeció la contribución de los "numerosos socios" que apoyan la respuesta, con donaciones que totalizan 69,3 millones de dólares, más de la mitad de los 115 millones que la agencia necesita para financiar su respuesta. Entre los donantes figuran gobiernos como Australia, Dinamarca, Alemania, Italia, Suiza, Emiratos Árabes Unidos y Reino Unido, así como la Comisión Europea, el Banco Africano de Desarrollo y las fundaciones Gates y Novo Nordisk.
El comité evaluará la evolución del brote, la efectividad de la respuesta y la necesidad de nuevas recomendaciones, en un momento en que la comunidad internacional observa con preocupación una epidemia que no da tregua.