El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, ha designado a Mohsen Rezaei, una de las figuras fundadoras del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (IRGC), como nuevo secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, el órgano encargado de las decisiones estratégicas de Teherán. El nombramiento, formalizado mediante un decreto presidencial el pasado domingo, se produce pocas horas después de que el ayatolá Mojtaba Jamenei, el nuevo líder supremo, lo nombrara su representante personal en el consejo, otorgando a una de las personalidades más polémicas de la élite iraní una autoridad formal sin precedentes sobre la política de seguridad del país.
Rezaei, de 71 años, sucede a Mohammad Bagher Zolghadr, otro veterano comandante de la Guardia Revolucionaria que dimitió tras apenas cuatro meses en el cargo y fue designado asesor político del líder supremo. Nada más asumir, Rezaei marcó una línea dura al declarar públicamente que Irán no abrirá un segundo corredor marítimo en el estrecho de Ormuz, que los buques de guerra estadounidenses que se aventuren en el paso serán considerados objetivo, y que la reapertura del estrecho está condicionada al fin de la guerra, al levantamiento del bloqueo naval y a la liberación de los activos iraníes congelados.
Una carrera forjada en la revolución y la guerra
Nacido en 1954 en el seno de una familia tribal bakhtiari en la provincia de Juzestán, Rezaei comenzó su activismo contra el régimen del sha en los años setenta, siendo detenido por la temida SAVAK. Tras la revolución de 1979, se convirtió en uno de los fundadores de la Guardia Revolucionaria, y en 1981, con solo 27 años, el ayatolá Jomeini lo nombró comandante en jefe del cuerpo, cargo que ocupó durante 16 años —uno de los mandatos más prolongados en la historia de la República Islámica— hasta su salida en 1997. Posteriormente, fue secretario del Consejo de Discernimiento del Interés del Estado durante casi 24 años, y en 2021 ocupó brevemente la vicepresidencia económica bajo el Gobierno de Ebrahim Raisi.
Pese a su influencia institucional, Rezaei se ha presentado a cuatro elecciones presidenciales sin éxito. En los comicios de 2021 obtuvo 3,4 millones de votos, una cifra inferior a la de los votos invalidados.
El atentado de la AMIA y la notificación roja de Interpol
El nombre de Rezaei está internacionalmente vinculado al atentado de 1994 contra el centro comunitario judío AMIA en Buenos Aires, que causó 85 muertos y cientos de heridos, el ataque terrorista más mortífero de la historia de Argentina. En 2007, fiscales argentinos solicitaron su detención junto a otras ocho personas, e Interpol emitió una notificación roja que sigue vigente. Teherán y Rezaei han negado sistemáticamente cualquier implicación. Argentina ha protestado en varias ocasiones por su presencia en eventos oficiales, e incluso pidió a Catar que lo detuviera y extraditara durante una visita a Doha, solicitud que no fue atendida.
La controversia de Karbala 4 y la muerte de su hijo
Como comandante militar, Rezaei dirigió la operación Karbala 4 en diciembre de 1986, una ofensiva fallida durante la guerra Irán-Irak que fue detectada y repelida por las fuerzas iraquíes, causando un elevado número de bajas entre las tropas iraníes. En 2015, los restos de 175 buceadores iraníes fueron hallados con las manos atadas, lo que reabrió las críticas a su gestión. Rezaei justificó la operación como una maniobra de engaño previa a la mayor ofensiva de Karbala 5, pero el entonces comandante de la Fuerza Quds, Qassem Soleimani, desmintió esta versión.
En 2011, su hijo mayor, Ahmad, que había desertado a Estados Unidos y criticado a altos cargos de la República Islámica, fue hallado muerto en un hotel de Dubái. La Policía de Dubái atribuyó el fallecimiento a una sobredosis de antidepresivos, pero la familia de Rezaei y la secretaría del Consejo de Discernimiento rechazaron esa conclusión y calificaron la muerte de sospechosa. La causa nunca se ha aclarado de forma concluyente.
Un régimen en transformación tras la guerra
El nombramiento de Rezaei se produce en uno de los períodos más turbulentos de la historia de la República Islámica. El 28 de febrero, Estados Unidos e Israel lanzaron una amplia campaña de ataques que causó la muerte del ayatolá Ali Jamenei, del ministro de Defensa y de unos 40 altos mandos militares. El anterior secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Ali Larijani, considerado la figura más poderosa de Irán en vísperas del conflicto, murió en una posterior oleada de bombardeos sobre Teherán. En medio de esta crisis, Mojtaba Jamenei fue elegido como tercer líder supremo el 9 de marzo, y ahora Rezaei asume un papel clave en la definición de la estrategia de seguridad de un Irán que se enfrenta a su mayor desafío en décadas.