El precio del barril de petróleo intermedio de Texas (WTI) ha iniciado la semana con una subida del 2 %, situándose en 79,93 dólares, en una jornada marcada por la cautela de los mercados ante la falta de avances concretos en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán para reabrir el estratégico estrecho de Ormuz. A las 09:05 hora local (13:05 GMT), los futuros para el mes de septiembre sumaban 1,75 dólares respecto al cierre anterior, después de que la semana pasada el crudo cerrara con un descenso acumulado del 9 % impulsado por las expectativas de un posible acuerdo.
Irán reafirmó el domingo que no mantiene negociaciones directas con Washington y que no está dispuesto a reanudarlas mientras Estados Unidos incumpla el memorando de entendimiento alcanzado en junio. Aunque el ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, admitió que los intermediarios "siguen intentando encontrar vías" para retomar el diálogo, Teherán presentó el sábado una lista de condiciones que la Casa Blanca debe cumplir antes de la reapertura del tránsito marítimo: el fin del bloqueo naval, el levantamiento de sanciones, el pago de reparaciones de guerra, el cese de las amenazas y operaciones militares contra Irán y sus aliados en Líbano, Palestina, Yemen e Irak, y la retirada de las fuerzas estadounidenses desplegadas en torno a la República Islámica.
La tensión no se limita a Ormuz. Los analistas de Citi advierten que existen riesgos "elevados" también en el Mar Rojo, donde los hutíes en Yemen continúan atacando buques vinculados a Arabia Saudí en Bab al Mandeb, lo que añade una capa adicional de incertidumbre al suministro energético global. El mercado permanece atento a cualquier señal diplomática, aunque por ahora las posiciones se mantienen enquistadas y el petróleo oscila entre la expectativa de un acuerdo y la persistencia de un conflicto que no da tregua.