Hoy es un día histórico para la República Dominicana. A partir de este lunes 3 de agosto de 2026, el país estrena un nuevo Código Penal que sustituye a la legislación que estuvo vigente durante 142 años. La modernización llega para adaptar la justicia a los desafíos del siglo XXI, aunque no sin polémica, ya que varios temas candentes quedaron fuera del texto final.
Justicia en la era digital: ciberacoso y robo de identidad
Una de las grandes novedades del nuevo código es la protección ciudadana en el entorno digital. Por primera vez, se establecen castigos claros para delitos tecnológicos que antes no tenían sanción específica. El ciberacoso, entendido como el hostigamiento a través de plataformas digitales o redes sociales, será castigado con penas de 2 a 5 años de prisión. La ley aclara que esto no afecta el ejercicio de la libre expresión ni el periodismo cuando se trate de críticas sobre temas de interés público. También se incorpora el delito de robo de identidad y se sanciona la difusión de imágenes o contenidos íntimos sin consentimiento, incluyendo aquellos manipulados digitalmente.
Los temas polémicos que quedaron fuera
Pese a casi 30 años de debates, el nuevo código no incluyó varios temas que generaron intensas controversias. Se mantuvo la penalización absoluta del aborto —las llamadas "tres causales" no lograron consenso—. Tampoco se incluyó la responsabilidad penal para iglesias ni partidos políticos, ni la imprescriptibilidad de los delitos de corrupción administrativa. Tampoco se establecieron límites específicos sobre los métodos correctivos de los padres hacia sus hijos.
Más años de cárcel y nuevos delitos
El sistema de penas se endurece: la prisión mayor pasa a un máximo de 40 años, y en casos de múltiples delitos se podrán acumular condenas hasta los 60 años. Entre los nuevos delitos que ya se pueden juzgar están el feminicidio, el sicariato, la estafa piramidal, el genocidio y los ataques con sustancias químicas, como el ácido del diablo.
Un poco de historia
El código que se aplicaba hasta ayer era heredado del siglo XIX y ya no respondía a los desafíos actuales. La Ley 74-25 moderniza finalmente el catálogo de delitos, aunque algunas modificaciones recientes aprobadas por el Congreso —sobre libertad de expresión y medicina— quedan en pausa hasta que se completen los plazos legales tras su publicación en la Gaceta Oficial.
Para asegurar que la ley siga mejorando, el presidente Luis Abinader creó una comisión de juristas y periodistas encargada de evaluar futuras actualizaciones al marco normativo. El código entra en vigor hoy, pero el debate sobre la justicia en el país continúa abierto.