La peor oleada de incendios forestales que ha sufrido España en la última década ha dejado ya 152.678 hectáreas calcinadas desde el inicio del año, una cifra que multiplica por seis la superficie arrasada en el mismo período de 2025, según los últimos datos provisionales del Ministerio para la Transición Ecológica. El balance provisional, correspondiente al 26 de julio, refleja además la propagación de 32 grandes incendios forestales (GIF), entre ellos los dos que desde hace días asolan las provincias de Madrid y Ávila y han devorado al menos 45.000 hectáreas.
Evacuaciones masivas y emergencia nacional
Más de 116.000 personas han tenido que ser desalojadas o confinadas por los fuegos en distintas regiones. La gran mayoría, unas 100.000, corresponden a Madrid y Ávila, mientras que otras 16.000 han sido evacuadas en la provincia de Castellón, en el este del país. La situación sigue siendo crítica en el centro, donde el Gobierno ha decretado la emergencia nacional en tres provincias limítrofes —Madrid, Ávila y Toledo— y ha unificado el mando de las operaciones para combatir las llamas, avivadas por fuertes rachas de viento y un terreno abrupto cubierto de bosques densos.
Despliegue estatal y solidaridad europea
El Ejecutivo central ha movilizado un dispositivo sin precedentes que incluye efectivos del Ejército, fuerzas de seguridad, Protección Civil y equipos de las comunidades autónomas. A este despliegue se suma la ayuda internacional: Grecia e Italia han enviado dos aviones cada una; Portugal, un destacamento militar, y Turquía ha ofrecido dos aeronaves. La cooperación europea se activa mientras los equipos de extinción trabajan contrarreloj para contener un fuego que no da tregua y que mantiene en vilo a todo el país.