Madrid, España.– El Papa León XIV recibió este lunes en audiencia privada al artista puertorriqueño Bad Bunny en el estadio Santiago Bernabéu, según confirmó RTVE, sellando uno de los encuentros más esperados de la visita papal a la capital española. El cruce entre el pontífice y el máximo exponente del reguetón, que ha celebrado diez conciertos en Madrid desde el pasado 30 de mayo, simboliza el diálogo entre la Iglesia católica y la cultura popular actual.
Aunque no se han difundido imágenes oficiales del encuentro, se sabe que ambos compartieron unos minutos de conversación aprovechando su coincidencia temporal en Madrid. El Pontífice llegó a la ciudad el sábado y el lunes presidió la «fiesta de la fe» en el Bernabéu ante 70.000 personas, mientras que Bad Bunny mantiene instalada su ya famosa «casita» en el Estadio Riyadh Air Metropolitano como parte de su residencia artística.
La discreción vaticana y las pistas del arzobispo
El encuentro, rodeado de la habitual reserva del Vaticano, fue el secreto mejor guardado de la visita. Algunos asistentes captaron imágenes con sus teléfonos móviles, pero solo una fotografía oficial tomada por el séquito pontificio habría sido autorizada, pendiente de un momento oportuno para su publicación. La posibilidad de este cruce ya había sido insinuada días atrás por el arzobispo de Madrid y vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española, José Cobo, quien declaró que «Madrid tiene mucho que ofrecer» y que «las sorpresas son sorpresas», añadiendo que estos encuentros «se llevan con mucha discreción».
Un exmonaguillo puertorriqueño
No es un detalle menor que Bad Bunny, cuyo nombre real es Benito Antonio Martínez Ocasio, fuera monaguillo en su infancia y cantara en el coro parroquial de Vega Baja, su Puerto Rico natal. Este vínculo personal con la fe añade capas a un encuentro que trasciende lo anecdótico y se inscribe en el esfuerzo de la Iglesia por tender puentes con la cultura juvenil.
Un adversario común: Trump
Más allá del idioma español compartido, León XIV y Bad Bunny tienen otro elemento en común: su creciente enfrentamiento público con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. El mandatario arremetió contra el Santo Padre después de que este condenara la guerra en Irán y calificara de «inaceptables» ciertas amenazas de Trump, lo que le valió ser tachado de «débil». León XIV respondió sin elevar el tono: seguiría proclamando la paz «sin miedo».
Por su parte, Bad Bunny también ha sido blanco de los ataques de Trump, especialmente crítico con el artista cuando se supo que actuaría en el descanso de la Super Bowl —considerado por muchos un espectáculo emblemático de la identidad estadounidense—. Trump le reprochó, entre otras cosas, su postura contra las recientes redadas migratorias. El artista respondió desde el escenario del Levi’s Stadium en Santa Clara (California) reivindicando la identidad latina y proclamando al final de su actuación: «God bless America».