Washington D.C., Estados Unidos.– Un funcionario de la administración del presidente Donald Trump reveló este martes que el árbitro somalí Omar Abdulkadir Artan, quien fue excluido del Mundial 2026 tras arribar a Estados Unidos, fue declarado inadmisible después de que las autoridades detectaran información que lo vinculaba con presuntos miembros de organizaciones terroristas.
El funcionario, que habló bajo condición de anonimato, explicó que agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) descubrieron durante una inspección adicional «información negativa», incluyendo una supuesta asociación con personas sospechosas de pertenecer a grupos terroristas, lo que motivó el rechazo de su entrada al país y la activación de un procedimiento de expulsión expedita.
«Esta persona buscaba ingresar a Estados Unidos. Tras una inspección más exhaustiva por parte de CBP, se descubrió información negativa, incluida una asociación con presuntos miembros de organizaciones terroristas», señaló el funcionario.
Un árbitro histórico que no pudo debutar
Las declaraciones aportan nuevos detalles sobre el caso de Artan, quien fue designado árbitro masculino del año 2025 por la Confederación Africana de Fútbol (CAF) y estaba llamado a convertirse en el primer somalí en dirigir un partido de una Copa Mundial. Sin embargo, se le negó la entrada al aterrizar en Miami el pasado 6 de junio, truncando su participación en el torneo.
Horas antes, el director del grupo de trabajo de la Casa Blanca para el Mundial, Andrew Giuliani, había afirmado durante un acto en Washington que existió una «razón de peso» para impedir el ingreso del árbitro, aunque evitó precisar los motivos. Giuliani aseguró haber hablado con responsables del Departamento de Seguridad Nacional y de CBP, quienes le transmitieron que había una «razón muy sólida» detrás de la decisión.
Contexto de restricciones migratorias
Las autoridades somalíes han sostenido que Artan contaba con un visado estadounidense válido, pero Somalia figura entre los países sujetos a restricciones migratorias impuestas por la administración Trump por motivos de seguridad nacional. El caso ha generado controversia en el ámbito deportivo internacional, especialmente porque el árbitro había sido avalado por la FIFA y la CAF para participar en el torneo.