Irán ha difundido un mapa en el que atribuye a su autoridad portuaria la gestión regulatoria de un tramo del estrecho de Ormuz que se adentra en aguas territoriales de Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Omán, lo que ha llevado a cinco Estados del Golfo a advertir formalmente a las compañías navieras, a través de la Organización Marítima Internacional (OMI), de que no acaten esa disposición.
En una publicación en X el miércoles, la Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico de Irán (PGSA) definió la zona cuya gestión reclama como un área que se extiende desde Kuh-e Mobarak, en Irán, hasta el sur de Fujairah (EAU), en la entrada oriental del estrecho, y desde el extremo de la isla de Qeshm hasta Umm al Quwain (EAU), en su entrada occidental. Según la PGSA, todos los buques que transiten por esa área deben obtener autorización previa.
Cinco países del Golfo alertan a los buques
Baréin, Kuwait, Qatar, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos enviaron esta semana una carta conjunta a la OMI —distribuida por el organismo— en la que advierten a los buques comerciales y mercantes de que no interactúen con la PGSA ni crucen la vía marítima por la ruta designada por Irán. A principios de mayo, Teherán había establecido un proceso de solicitud por correo electrónico para los buques que quisieran cruzar el estrecho bajo supervisión iraní, y se informó de que la autoridad comenzó a operar el lunes.
Contexto de guerra y bloqueo
El estrecho de Ormuz, crucial para el comercio energético mundial, permanece en gran medida bloqueado desde el estallido de la guerra el 28 de febrero, primero por Irán y luego por un bloqueo estadounidense de puertos y buques iraníes decretado por el presidente Donald Trump. Hasta ahora, los únicos operadores que pagan peajes a la PGSA son buques de la llamada «flota en la sombra», en su mayoría vinculados a intereses chinos. Ningún operador con pabellón occidental ha reconocido públicamente haber efectuado pagos, en parte porque ello podría exponerlos a sanciones de Estados Unidos.
Análisis: Irán fuerza los límites de forma deliberada
El Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW), con sede en Washington, señaló que los responsables iraníes siguen divididos sobre las concesiones nucleares, pero coinciden en la necesidad de formalizar el control del estrecho. «Las exigencias de Irán sobre el estrecho de Ormuz demuestran que los responsables iraníes consideran que han ganado la guerra, porque formalizar el control iraní supone una reivindicación territorial sobre la soberanía de otro país», indicó el ISW en un análisis difundido el viernes.
El instituto subrayó que el nuevo mapa publicado el miércoles amplía la zona de gestión reivindicada por Irán más allá de los límites trazados el 4 de mayo, lo que apuntaría a una expansión deliberada y paulatina de sus reclamaciones. «Este cambio formula de manera explícita una reclamación de control sobre las aguas territoriales de Emiratos Árabes Unidos y Omán», concluyó. El puerto emiratí de Fujairah se encuentra en la salida al mar del oleoducto Oeste-Este de Abu Dabi, construido precisamente para que las exportaciones de crudo eviten el estrecho.
Reconstrucción militar y ayuda externa
Irán está aprovechando también el período de alto el fuego para reconstruir sus programas de drones y misiles. Responsables de inteligencia estadounidenses afirmaron en mayo que Irán había reanudado la producción de drones antes de lo previsto. Neutralizar ese programa es más difícil que atacar su infraestructura de misiles balísticos, ya que los drones dependen de componentes más sencillos y fácilmente disponibles. Según varios medios, China y Rusia están prestando ayuda a los esfuerzos de reconstrucción de Teherán, aunque la naturaleza precisa de ese apoyo no se ha hecho pública.
Irán aún no ha respondido a la última propuesta de Washington sobre la cuestión nuclear. Ambas partes siguen en desacuerdo sobre la retirada de las reservas de uranio enriquecido de Irán y sobre el estatus a largo plazo del estrecho.