Internacionales Trending

La purga en el Ministerio de Defensa ruso destapa una red de corrupción en plena guerra de Ucrania

IMG 5980

La ofensiva del Kremlin contra el aparato del exministro de Defensa, Serguéi Shoigú, ha desarticulado una vasta trama de corrupción que habría desfalcado cientos de millones de dólares, poniendo en entredicho la fortaleza militar rusa en el quinto año de la guerra de Ucrania.

Desde la destitución en 2024 de parte de la cúpula militar, casi una cuarta parte de los viceministros que estaban bajo las órdenes de Shoigú han sido procesados penalmente: Ruslán Tsálikov, Timur Ivanov y Pável Popov. Un cuarto viceministro, Yuri Sadovenko, de 56 años, falleció a finales de 2025 por problemas cardíacos. Tatiana Shevtsova, la exencargada de las finanzas del ministerio, está en el punto de mira de la prensa local por presuntas actividades ilícitas y se encuentra en paradero desconocido —se especula que podría haberse refugiado en Francia.

Casos emblemáticos de corrupción

Cada acusado manejaba su propio esquema delictivo. Timur Ivanov fue condenado en 2025 a 13 años de cárcel por lavar 53 millones de dólares y por malversar casi 4 millones en la compra de transbordadores para el estrecho de Kerch, que une Rusia con la anexionada Crimea. Su subordinado, Antón Filátov, recibió una pena de 12 años y medio.

Pável Popov, arrestado el mismo año de su destitución, fue condenado a 19 años de prisión por enriquecimiento ilícito en la gestión del parque Patriot de Moscú. A su lado cayeron Viacheslav Ajmédov (cinco años) y el director del parque, Vitali Melimuk, detenido en abril pasado.

Ruslán Tsálikov, el primer viceministro y de mayor rango, fue arrestado en marzo bajo acusaciones de crear una organización criminal, lavado de dinero, 12 cargos de malversación y dos de soborno. El diario Kommersant lo vincula con el desfalco de 76,7 millones de dólares en suministros de ropa, alimentos e higiene para el ejército, además de sobornos en el área de investigación. Otras fuentes apuntan a que el fraude está relacionado con chalecos antibalas defectuosos, tras la declaración de un empresario condenado a nueve años.

El clan civil de Shoigú y las reacciones

Buena parte del equipo de Shoigú provenía del Ministerio de Emergencias, que él dirigió durante dos décadas, o de sectores civiles como Hacienda o la industria energética. Shoigú, ahora asesor del Consejo de Seguridad, ha visto cómo su clan se desmoronaba mientras él perdía influencia.

Los sectores más patriotas han aplaudido las purgas, culpando a la cúpula militar de los fracasos en la invasión de Ucrania. El fallecido jefe de Wagner, Yevgueni Prigozhin, fue uno de los más críticos. Sin embargo, los pioneros en destapar los trapos sucios fueron los opositores rusos: el equipo de Alexéi Navalni publicó en 2022 un reportaje sobre la vida lujosa del viceministro Ivanov, quien se codeaba con la élite del Kremlin.

De momento, solo cuatro viceministros de formación militar que sirvieron bajo Shoigú han salido indemnes y permanecen en sus puestos. La purga ha dejado al descubierto un sistema de corrupción sistémico que cuestiona la eficacia real del poderío militar ruso.