La ministra española de Sanidad, Mónica García, aseguró este viernes que todos los pasajeros extranjeros que viajan en el crucero neerlandés afectado por el brote de hantavirus serán repatriados a sus respectivos países cuando la embarcación llegue a las islas Canarias, independientemente de si presentan síntomas de contagio. También garantizó la seguridad del dispositivo de evacuación.
El barco arribará el domingo a Tenerife, pero no atracará en puerto: quedará fondeado. «Si no necesitan atención médica urgente e, independientemente de que tengan algún síntoma, las personas extranjeras van a ser evacuadas y repatriadas igualmente», declaró García a Radio Nacional de España.
La ministra incidió en que no es momento «de introducir incertidumbres, miedos o un debate político estéril», en alusión a las fricciones con las autoridades canarias —que denunciaron falta de información del Gobierno central— y las críticas de la oposición conservadora y de extrema derecha. «Desde el Gobierno de España y desde el Gobierno de Canarias vamos a asegurar la salud de las personas que vienen y también la de toda la población», zanjó.
García argumentó que la Organización Mundial de la Salud ha confiado en España porque el país dispone de «dispositivos de salud pública y sanidad absolutamente ejemplares». Calificó la operación como «inédita», coordinada con otros 22 países y con «las garantías necesarias». Dado el tiempo transcurrido desde el primer caso, señaló que el riesgo de nuevas infecciones a bordo «es cada vez más bajo».
Al llegar, el pasaje y los tripulantes serán controlados por Sanidad Exterior y el Centro de Control Europeo. Sobre los 14 españoles del buque, dijo que «están bien» y con ganas de llegar a España. Confió en que aceptarán una cuarentena en un hospital militar de Madrid; si no, existen medios legales para obligarlos.
El barco, con 144 personas de varias nacionalidades, fondeará al mediodía del domingo. Los ocupantes serán evacuados en lanchas rápidas al aeropuerto para su repatriación o traslado a Madrid. Según la OMS, el riesgo para la población canaria «es bajo». El MV Hondius zarpó el 1 de abril de Ushuaia (Argentina). En la travesía han muerto tres personas y cuatro han presentado síntomas.