Londres. — El repunte de casos de cáncer en la población joven del Reino Unido no puede atribuirse únicamente a cambios en el estilo de vida. Así lo revela un estudio del Institute of Cancer Research y del Imperial College de Londres, que ha identificado once tipos de cáncer con tasas crecientes en adultos de 20 a 49 años entre 2001 y 2019. Entre ellos se encuentran el cáncer de mama, colorrectal, páncreas, riñón, hígado, vesícula biliar, tiroides, mieloma múltiple, oral, endometrio y ovario.
El factor sorpresa: los hábitos de riesgo no han empeorado
Los investigadores analizaron factores de riesgo conocidos como el tabaquismo, el consumo de alcohol, la dieta, la actividad física y el peso corporal. Estos factores explican entre un 7 % y un 65 % de algunos cánceres, según el tipo. Pero la mayoría de estos riesgos no ha aumentado entre los jóvenes en las últimas décadas. De hecho, fuma menos gente, el consumo de alcohol ha disminuido o se ha mantenido estable, la inactividad física se ha reducido en general y el consumo de carne roja y procesada ha bajado.
La gran excepción es la obesidad, que ha crecido de forma continua en todos los grupos de edad adulta. Sin embargo, los investigadores comprobaron que la obesidad por sí sola no explica el aumento global del cáncer entre los jóvenes. Ni siquiera en los tumores asociados a un mayor peso corporal (intestino, riñón, páncreas, hígado, vesícula biliar y útero) el incremento se pudo atribuir por completo a la epidemia de peso.
Dos cánceres que alertan especialmente
En la mayoría de los once tipos, las tasas también aumentaron entre los adultos mayores —donde el cáncer sigue siendo mucho más frecuente—, lo que podría apuntar a factores de riesgo compartidos entre grupos etarios. Pero dos cánceres se comportaron de forma distinta: el colorrectal y el de ovario solo mostraron un aumento de casos entre los adultos más jóvenes, lo que sugiere que factores específicos podrían estar afectando a este grupo de edad.
Urge investigar nuevas causas
Los investigadores señalan que los factores de estilo de vida conocidos son solo una pequeña parte del problema. Es urgente investigar otras posibles causas, entre ellas:
- Factores de riesgo emergentes.
- Exposiciones en etapas tempranas de la vida.
- El impacto del aumento de pruebas, la mejora en la detección y los programas de cribado.
También insisten en la necesidad de mantener los esfuerzos de prevención y abordar las desigualdades. El tabaquismo y la obesidad siguen siendo más frecuentes en las comunidades más desfavorecidas, y la obesidad ha aumentado con mayor intensidad en estos grupos.
En resumen: Once tipos de cáncer crecen entre los jóvenes británicos, pero ni el tabaco, ni el alcohol, ni la dieta, ni el sedentarismo han empeorado. Solo la obesidad ha aumentado, pero no explica por sí sola la tendencia. Los investigadores apuntan a factores aún desconocidos y reclaman investigaciones urgentes. El cáncer colorrectal y de ovario, en particular, se disparan solo en los más jóvenes, una señal de alarma.