El ministro de Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, se reunió en Pekín con Xi Jinping y Wang Yi, donde aseguró que Moscú puede suplir la escasez energética de China tras el bloqueo del estrecho de Ormuz.
Lavrov afirmó que Rusia está preparada para abastecer tanto a China como a otros países, en un contexto de alza de precios por la crisis en Oriente Próximo. También subrayó que ambos países buscan reducir su dependencia de la región.
Xi calificó la relación bilateral como “especialmente valiosa”, mientras que Rusia adelantó una posible visita de Vladímir Putin a China antes de que finalice el semestre.