Moscú.– En medio de un clima de tensión global dominado por la guerra en Oriente Medio, el Kremlin salió este viernes al paso de los rumores que circulaban sobre un supuesto plazo impuesto a Ucrania para evacuar el Donbás. "No hay plazos. Eso es completamente falso", declaró el portavoz presidencial, Dmitri Peskov, en su habitual rueda de prensa telefónica.
Pero la negativa rotunda no implicó un cambio de postura. Al contrario, Peskov reiteró que la retirada de las tropas ucranianas del este del país "facilitaría verdaderamente la transición hacia una solución política y diplomática del conflicto". Una condición que Rusia ha planteado desde el inicio de la invasión y que, según el Kremlin, sigue siendo la llave para cualquier negociación seria.
"Zelenski debe asumir su responsabilidad"
El portavoz fue claro al señalar que el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, "debe asumir la responsabilidad política y tomar la decisión adecuada". La frase, cargada de intencionalidad, refuerza la estrategia rusa de presentar a Kiev como el único obstáculo para un alto el fuego, mientras las tropas rusas continúan su avance en el terreno.
Peskov subrayó que la posición actual de Moscú es "continuar con la operación militar especial hasta que se alcancen todos los objetivos establecidos". Es decir, mientras la diplomacia languidece, las armas siguen hablando.
Negociaciones en pausa, pero con la mirada en Washington
El asesor presidencial ruso Yuri Ushakov admitió este jueves que las negociaciones trilaterales —que incluyen a Rusia, Ucrania y mediadores internacionales— se encuentran en pausa desde mediados de febrero, cuando fracasó la última ronda en Ginebra. Sin embargo, aseguró que Moscú mantiene contactos con Estados Unidos, aunque lamentó que Washington esté ahora "más preocupado por otro asunto": la guerra contra Irán.
"En este momento, los negociadores estadounidenses están centrados en Oriente Medio", dijo Ushakov, en una velada crítica a la capacidad de mediación de Estados Unidos cuando su atención se divide entre dos frentes de guerra.
Un escenario complejo para la paz
El desmentido del Kremlin sobre un ultimátum al Donbás no alivia la presión sobre Ucrania. La exigencia rusa de una retirada militar como paso previo al diálogo sigue sobre la mesa, aunque sin un cronómetro visible. Mientras tanto, la guerra en Irán desvía la atención global y los recursos diplomáticos, dejando el conflicto ucraniano en un segundo plano que beneficia a Moscú.
Zelenski, por su parte, insiste en que cualquier retirada sin garantías de seguridad equivaldría a una capitulación. El pulso continúa, y las tropas rusas no muestran señales de detener su avance. La paz, por ahora, sigue siendo una palabra que ambas partes pronuncian, pero que ninguna parece dispuesta a escribir con hechos.