El gobierno nipón saca al mercado el equivalente a un mes de consumo nacional, valorado en unos 2,900 millones de euros, en medio de la crisis energética provocada por la guerra en Oriente Medio. Japón, que importa el 90% de su crudo de la región, busca contener el impacto en los precios del combustible.
TOKIO.- Japón ha comenzado este jueves a liberar millones de barriles de sus reservas estatales de crudo para hacer frente a las pérdidas de abastecimiento derivadas de la interrupción del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz. La medida, anunciada previamente por la primera ministra Sanae Takaichi, supone una intervención sin precedentes para garantizar la seguridad energética del país.
Los barriles liberados, equivalentes a un mes de consumo nacional, serán entregados en los próximos días a cuatro grandes petroleras japonesas, que los adquirieron por un precio de 540,000 millones de yenes (aproximadamente 2,900 millones de euros), según detalló el medio económico Nikkei.
Un país altamente dependiente de Oriente Medio
Japón importa el 90% de su crudo de Oriente Medio, lo que lo convierte en uno de los países más vulnerables a las interrupciones en el estrecho de Ormuz, por donde transita una quinta parte del suministro mundial de petróleo. Desde el inicio de la guerra entre Irán y la alianza liderada por Estados Unidos e Israel, las autoridades niponas han subrayado la urgencia de asegurar el suministro y mitigar el impacto en los precios del combustible.
La primera ministra Takaichi ya había anticipado este martes, a través de su cuenta en la red social X, que el país comenzaría hoy a liberar sus reservas estatales. Esta acción se suma a la liberación del equivalente a 15 días de suministro de las reservas privadas de las petroleras japonesas, realizada el pasado 16 de marzo. Además, Takaichi anunció que durante el mes se comenzará a liberar crudo de las reservas conjuntas que Japón mantiene junto a países productores como Arabia Saudí o Kuwait.
Subsidios para contener el precio de la gasolina
El gobierno nipón ha aprobado también subsidios a las petroleras para tratar de mantener el precio de la gasolina en torno a los 170 yenes (0,92 euros) por litro. La medida responde al fuerte encarecimiento registrado en las últimas semanas, que llevó el precio a alcanzar los 190,8 yenes (1,04 euros) por litro, su nivel más alto desde el inicio de la crisis.
Coordinación con la AIE
Este miércoles, Takaichi se reunió en Tokio con el director ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), Fatih Birol, y le solicitó preparar "posibles liberaciones coordinadas adicionales" de crudo si la guerra en Irán se prolonga. Birol reiteró la disposición del organismo a sacar al mercado reservas adicionales si es necesario y agradeció a Japón su apoyo a la decisión previa de liberar cientos de millones de barriles de las reservas estratégicas de los países miembros para compensar las pérdidas de abastecimiento.
Con estas medidas, Japón busca sortear la crisis energética más grave de las últimas décadas, en un contexto de incertidumbre global que mantiene en vilo los mercados y amenaza con prolongar la volatilidad de los precios de los hidrocarburos.