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Petro llama a la ciudadanía mundial a tomar las calles por un alto el fuego en Oriente Medio

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El presidente de Colombia advierte sobre el riesgo de una "catástrofe económica, social y bélica mundial" si no se frena la escalada. En el Foro de la Celac y África, insistió en que la presión social es la única herramienta capaz de equiparar el poder de los misiles.

BOGOTÁ.- La guerra en Oriente Medio no es solo un asunto de gobiernos. Para el presidente de Colombia, Gustavo Petro, es también una causa ciudadana. En un llamamiento realizado este sábado durante el Foro de Alto Nivel de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y África, celebrado en Bogotá, el mandatario convocó a la ciudadanía mundial a salir a las calles para exigir un alto el fuego inmediato en la región y en otros conflictos internacionales.

"Si no queremos extender el conflicto del Medio Oriente a una catástrofe económica, social y bélica mundial, la humanidad debe exigir, con palabras y en las calles, un cese al fuego inmediato", afirmó Petro, que defendió la presión social y el diálogo como herramientas fundamentales para frenar la violencia.

"Lo único que puede equiparar el poder del misil es la palabra", sentenció.

La urgencia de detener la escalada

El presidente colombiano fue claro en su diagnóstico: la escalada militar no tiene retorno automático, y solo la intervención ciudadana puede romper el ciclo de violencia. "La humanidad necesita un cese al fuego inmediato para que la palabra pueda hacer su efecto", insistió, en un momento en que el conflicto entre Irán, Israel y Estados Unidos suma ya casi tres semanas con un saldo de cientos de víctimas mortales y una creciente inestabilidad regional.

Antes de la intervención de Petro, el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, también había alertado sobre el aumento de los conflictos globales y criticado con dureza la incapacidad de la comunidad internacional para frenar crisis como las de Gaza, Irán o Ucrania. "Todo se soluciona con guerra hoy día", lamentó Lula, reflejando el desencanto compartido por varios líderes de la región.

Colombia, al frente de iniciativas regionales

El llamado de Petro no es un gesto aislado. Colombia ha intensificado en las últimas semanas sus esfuerzos diplomáticos para buscar una salida negociada al conflicto. El pasado 13 de marzo, junto a Brasil y México, exigió un alto el fuego inmediato como primer paso hacia una negociación de paz.

En aquel pronunciamiento conjunto, los tres países expresaron su disposición a contribuir a procesos que permitan avanzar hacia una solución política y negociada, en medio de la escalada derivada de los enfrentamientos entre Irán, Israel y Estados Unidos.

Esta misma semana, Petro sostuvo conversaciones con líderes como el presidente de Egipto, Abdelfatah al Sisi, y su homólogo francés, Emmanuel Macron, con quienes coincidió en la necesidad de impulsar una salida dialogada al conflicto.

Las calles como última trinchera

El llamamiento del presidente colombiano a la movilización ciudadana trasciende las fronteras de América Latina y busca instalar el conflicto en la agenda de la opinión pública global. Para Petro, la guerra no puede ser solo una decisión de gobiernos y ejércitos; debe ser una preocupación cotidiana de la ciudadanía mundial.

"La humanidad debe exigir", repitió. Y en esa exigencia, las calles vuelven a ser, como en otros momentos históricos, el escenario donde la palabra —aún sin el poder del misil— puede inclinar la balanza.