La Agencia Internacional de la Energía (AIE) anunció que comenzará de forma inmediata la liberación de 400 millones de barriles de petróleo procedentes de reservas estratégicas, una medida de emergencia destinada a estabilizar el mercado energético mundial tras el fuerte impacto provocado por la guerra en Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20 % del comercio global de crudo.
Según una actualización difundida este domingo por la agencia, los países miembros ya presentaron sus planes para aplicar la decisión adoptada el pasado miércoles. Los primeros volúmenes procederán de Asia y Oceanía, mientras que los barriles provenientes de América y Europa comenzarán a incorporarse al mercado a partir de finales de marzo.
Hasta el momento, los países integrantes han comprometido 271,7 millones de barriles procedentes de reservas gubernamentales, 116,6 millones de barriles de reservas obligatorias de la industria y 23,6 millones de otras existencias, de acuerdo con los datos actualizados al 15 de marzo.
Distribución regional de las reservas
Por regiones, América aportará el mayor volumen, con 172,2 millones de barriles de reservas públicas y 23,6 millones adicionales de otras fuentes, compuestos íntegramente por crudo.
En Asia y Oceanía, los compromisos ascienden a 66,8 millones de barriles de reservas gubernamentales y 41,8 millones de reservas de la industria, con una mezcla de 60 % de crudo y 40 % de productos refinados.
Por su parte, los países de Europa liberarán 32,7 millones de barriles de reservas públicas y 74,8 millones de reservas obligatorias del sector privado, con una composición de 32 % de crudo y 68 % de productos petrolíferos refinados.
Una medida excepcional
La AIE recordó que esta es la sexta acción colectiva de emergencia adoptada por sus miembros desde la creación del organismo en 1974. Intervenciones similares se produjeron durante la guerra del Golfo en 1991, tras el huracán Katrina en 2005, durante la crisis de Libia en 2011 y en dos ocasiones en 2022 ante las tensiones energéticas derivadas de conflictos internacionales.
El organismo advirtió que la actual guerra en Oriente Medio está generando la mayor interrupción del suministro de petróleo registrada en la historia del mercado mundial, debido al bloqueo del estrecho de Ormuz, un paso estratégico para el transporte de crudo desde el Golfo Pérsico hacia Asia, Europa y América.
Aunque la liberación coordinada de reservas representa el principal mecanismo de emergencia disponible para estabilizar los precios y garantizar el abastecimiento a corto plazo, la agencia subrayó que el factor decisivo para restablecer la normalidad será la reanudación segura del tránsito de buques petroleros por el estrecho de Ormuz, un punto crítico para la seguridad energética global.