París anuncia el envío de 60 toneladas de material humanitario, incluyendo kits sanitarios, colchones y un puesto médico móvil, además de "varias decenas" de vehículos blindados para apoyar a las Fuerzas Armadas libanesas. Madrid destina un primer paquete de 2,4 millones de euros para asistencia de emergencia y prepara nuevas entregas de medicamentos y alimentos. La ofensiva israelí ha dejado ya casi 500 muertos y más de 750.000 desplazados en el país.
París/Madrid — La comunidad internacional comienza a movilizarse ante la catástrofe humanitaria que se está gestando en Líbano. Francia anunció este miércoles que triplicará su ayuda humanitaria al país, enviando 60 toneladas de suministros, mientras España aprobó un paquete de 9 millones de euros para atender a la población desplazada por la ofensiva israelí.
El ministro francés de Europa y Asuntos Exteriores, Jean-Noël Barrot, detalló en una entrevista en TF1 que el cargamento incluirá "kits sanitarios, kits de higiene, colchones, lámparas, así como un puesto sanitario móvil". Además, confirmó que ya se ha proporcionado "apoyo financiero directo a cuatro organizaciones humanitarias sobre el terreno".
Blindados para el Ejército libanés
Barrot también anunció el suministro de "varias decenas" de vehículos blindados a Beirut para reforzar a las Fuerzas Armadas libanesas. "Consideramos que son las únicas legitimadas para garantizar la seguridad de Líbano", reiteró el ministro, que volvió a pedir a Hezbolá que "cese sus ataques contra Israel" y "entregue sus armas a las autoridades libanesas".
España: 9 millones y advertencia a Israel
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, anunció el martes un paquete de ayuda humanitaria para Líbano valorado en 9 millones de euros y advirtió de que una eventual incursión terrestre de Israel en territorio libanés sería "un tremendo error".
Durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, Albares alertó del deterioro de la situación en Oriente Próximo a raíz de la guerra entre Irán e Israel y de sus efectos en los países vecinos. Subrayó el impacto de las operaciones militares israelíes en Líbano, donde, según indicó, se han registrado ya alrededor de 500 muertos.
El plan español comenzará con un primer paquete de ayuda de emergencia de 2,4 millones de euros destinado a atender a la población desplazada, con el envío de alimentos y asistencia sanitaria básica. Posteriormente, el Gobierno desplegará nuevas actuaciones "en función de las necesidades sobre el terreno", incluyendo el envío de medicamentos, material de refugio y productos alimentarios, parte de los cuales se canalizarán a través de organizaciones españolas que ya operan en el país.
Una catástrofe en crecimiento
Desde el inicio de las hostilidades el 28 de febrero, Líbano está siendo asediado. Israel ha intensificado sus ataques contra el país vecino, dirigidos contra personal e infraestructuras de Hezbolá. La capital, Beirut, y sus suburbios del sur son bombardeados con regularidad. En la noche del 10 al 11 de marzo, fue alcanzado "un piso en la zona densamente poblada de Aïcha Bakkar", informó la Agencia Nacional de Noticias (ANI).
El pasado 5 de marzo, Israel ordenó una evacuación masiva del sur de Beirut, provocando la huida de decenas de miles de libaneses. Según las últimas cifras de las autoridades locales, 759.300 personas han sido desplazadas en el país desde el inicio del conflicto, y los muertos se acercan al medio millar.
Albares insistió en que "la soberanía y la integridad territorial del Líbano tienen que preservarse". Recordó que España ha condenado los ataques de Hezbolá, pero también los bombardeos israelíes contra territorio libanés. "La seguridad y la estabilidad del Líbano son vitales para toda la región", concluyó.