La Guardia Revolucionaria anuncia que sus misiles han alcanzado objetivos en Israel, la ciudad kurda de Erbil y la Quinta Flota estadounidense. Las FDI confirman la detección de proyectiles y trabajan en su interceptación. Irak, en el centro de la tormenta, sufre bombardeos de origen incierto mientras su gobierno mantiene su apoyo a Teherán y exige a Washington que no use su territorio para agresiones.
Teherán/Jerusalén/Bagdad — La guerra en Oriente Medio no da tregua y abre un nuevo frente en Irak. La Guardia Revolucionaria de Irán anunció en la madrugada de este miércoles una nueva oleada de ataques contra Israel y contra bases estadounidenses en territorio iraquí, además de fuerzas navales de Washington desplegadas en la región.
En un comunicado difundido por la agencia iraní Fars, el cuerpo de élite aseguró que sus misiles golpearon "el corazón de Tel Aviv", en Israel, así como "las bases enemigas americanas-sionistas en Erbil", la principal ciudad del Kurdistán iraquí, y la Quinta Flota naval estadounidense. Según la nota, esta "ola" de ataques continuará por al menos tres horas más.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) notificaron haber identificado misiles lanzados desde Irán y aseguraron estar trabajando para "interceptar la amenaza". Hasta el momento, no se han reportado víctimas en el lado israelí, aunque la población de Tel Aviv ha vuelto a vivir horas de tensión.
Irak, campo de batalla
Los ataques que involucran a Irak se han intensificado en los últimos días. Irán ya había anunciado otra agresión contra una base estadounidense en la región de Erbil en la mañana del martes. Horas antes, las autoridades iraquíes informaron sobre un bombardeo en la provincia de Kirkuk, también en el Kurdistán, que mató a cinco miembros de las milicias de las Fuerzas de Movilización Popular, integradas en las Fuerzas Armadas iraquíes.
Según Bagdad, los aviones que realizaron ese ataque eran "probablemente de Israel o EE.UU.". En los once días de guerra, varios emplazamientos de estas milicias proiraníes en territorio iraquí han sido alcanzados por misiles y bombas de origen desconocido.
La posición iraquí
En medio de la tormenta, el gobierno iraquí mantiene una postura compleja. El presidente Abdelatif Rashed y el primer ministro Mohamed Shia al Sudani felicitaron a Mojtaba Jamenei, hijo del fallecido líder supremo Ali Jamenei, por su nombramiento como nuevo líder de Irán, y expresaron su apoyo a los esfuerzos para detener los "conflictos" en Oriente Medio.
Paralelamente, Al Sudani pidió al secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, que el territorio de su país "no se use para ninguna acción contra Estados vecinos o de la región", al tiempo que rechazó las violaciones de su espacio aéreo "por cualquier parte".
Una posición de equilibrio imposible, mientras los misiles de Irán y las bombas de origen incierto siguen cayendo sobre su suelo. La guerra ya no es solo entre Irán e Israel: Irak se ha convertido en el nuevo tablero donde se juega parte de la partida.