Teherán golpea un complejo petrolero en Baréin y provoca un incendio, mientras Bapco declara fuerza mayor. Los precios del Brent y el WTI se disparan más de un 30% en una jornada negra para los mercados asiáticos. La escalada militar se intensifica con nuevos bombardeos israelíes sobre Irán y Líbano, mientras Human Rights Watch acusa a Israel de usar fósforo blanco contra civiles libaneses.
Golfo Pérsico — El petróleo ha superado la barrera de los 100 dólares por barril y la guerra en Oriente Medio entra en una fase de consecuencias energéticas globales. Irán lanzó este lunes nuevos ataques contra instalaciones energéticas en el Golfo, alcanzando el complejo petrolero de Al Ma’ameer en Baréin, lo que provocó un incendio y daños materiales de consideración. La empresa estatal bareiní Bapco declaró fuerza mayor, sumándose así a los productores de Qatar y Kuwait que ya habían activado esta cláusula legal en los últimos días.
En paralelo, un ataque con drones iraníes contra la isla de Sitra dejó 32 civiles heridos, cuatro de ellos en estado grave, incluidos menores. Todos los afectados son ciudadanos bareiníes, según informaron medios estatales.
El Golfo, bajo fuego
Las explosiones no se limitaron a Baréin. Varias detonaciones sacudieron la capital de Qatar, Doha, mientras Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait reportaban nuevos ataques con misiles y drones. Riad aseguró haber interceptado un ataque dirigido contra el campo petrolero de Shaybah, en el este del país, cerca de la frontera con Emiratos.
La escalada militar ha disparado los precios del crudo. El Brent y el WTI acumulan una subida superior al 30%, superando los 100 dólares por barril, mientras el gas europeo TTF llegó a dispararse un 30%, hasta los 69,50 euros. Los mercados asiáticos reaccionaron con caídas históricas: el Nikkei de Tokio cerró con un desplome superior al 5% y el Kospi de Corea del Sur perdió cerca de un 6%.
Israel intensifica los bombardeos
La guerra también se recrudeció en el frente iraní-israelí. Teherán lanzó misiles hacia territorio israelí tras el nombramiento de Mojtaba Jamenei como nuevo líder supremo, hijo del fallecido ayatolá Alí Jamenei. En respuesta, el Ejército israelí bombardeó infraestructuras del régimen en Irán, incluyendo centros de mando de seguridad interna y bases de lanzamiento de misiles.
En Líbano, el grupo chií Hizbulá afirmó haber repelido un intento de aterrizaje de fuerzas israelíes en el este del país, mientras Israel aseguraba haber atacado infraestructuras del grupo en Beirut. La ofensiva israelí ha dejado ya más de 400 muertos en Líbano desde el lunes pasado.
Fósforo blanco y críticas internacionales
Human Rights Watch acusó a Israel de haber utilizado fósforo blanco sobre zonas residenciales de la localidad libanesa de Yohmor la semana pasada, un uso que podría constituir una violación del derecho internacional por tratarse de una sustancia incendiaria en áreas civiles.
En el plano diplomático, Estados Unidos ordenó la evacuación de empleados no esenciales de su embajada en Arabia Saudí por riesgos de seguridad, mientras China expresó su oposición a cualquier intento de atacar al nuevo líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, después de que Israel insinuara que podría apuntar contra cualquier sucesor.
Donald Trump afirmó que el fin de la guerra será una decisión "mutua" con Israel, aunque dejó claro que Washington tendrá la última palabra. La ofensiva conjunta, iniciada el 28 de febrero, ha dejado al menos 21 muertos en la región, incluyendo civiles y militares estadounidenses.
Con el petróleo por las nubes y los mercados en caída libre, la guerra de Oriente Medio ya no es solo un conflicto regional: es una crisis global. Y los misiles siguen cruzando el cielo.