El estudio de animación se alía con el Deaf West Theater para crear versiones en lenguaje de señas de 'The Next Right Thing', 'We Don’t Talk About Bruno' y 'Beyond'. Más de 20 animadores trabajaron con referencias creadas específicamente para estas secuencias, adaptando coreografías y letras para conectar con la comunidad sorda. "Es una de las formas de comunicación más hermosas del mundo", afirma el veterano animador Hyrum Osmond.
Burbank — Disney sigue demostrando que la magia no entiende de barreras. El estudio de animación ha regrabado en lengua de signos tres secuencias de canciones de sus exitosas películas 'Encanto', 'Frozen 2′ y 'Moana 2′, en un proyecto que busca acercar sus historias a la comunidad sorda con la misma emoción y belleza que las originales.
Las canciones elegidas son 'The Next Right Thing' (’Frozen 2′), 'We Don’t Talk About Bruno' (’Encanto') y 'Beyond' (’Moana 2′). Para cada una, se han creado nuevas versiones tanto de la coreografía como de las letras, adaptadas al lenguaje de señas sin perder la esencia de las composiciones originales.
Un trabajo de equipo con corazón
Al frente del proyecto ha estado el veterano animador Hyrum Osmond, cuyo currículum incluye títulos como 'Bolt', 'Tangled', 'Frozen' y las dos entregas de 'Zootopia' (2016 y 2025). Osmond dirigió a un equipo de más de 20 animadores que trabajaron con referencias en lengua de señas creadas específicamente para estas canciones.
La colaboración con el Deaf West Theater fue clave. Su director artístico, DJ Kurs, rediseñó la coreografía y las letras junto a la coreógrafa Catalene Sacchetti, especialista en lengua de signos. En lugar de transcribir palabra por palabra, se centraron en transmitir conceptos y emociones, logrando una adaptación fiel al espíritu de cada tema.
"En la mayoría de los casos, creamos animaciones completamente nuevas. Tuvimos que hacer muchos ajustes para que la animación fuera fiel a la intención original", explicó Osmond.
Una historia personal
El compromiso de Osmond con el proyecto va más allá de lo profesional. Su padre es sordo, y esa experiencia marcó su vida: "De niño, nunca aprendí la lengua de signos y esa barrera me impidió conectar realmente con mi padre. Esta reinvención de los números musicales ayuda a derribar barreras y nos permite conectar de una manera especial con nuestro público en la comunidad sorda".
Para Osmond, la lengua de signos "es una de las formas de comunicación más hermosas del mundo", y este proyecto le ha permitido honrarla desde su arte.
Un idioma universal
DJ Kurs, del Deaf West Theater, destacó la importancia histórica de la iniciativa: "Las historias de Disney son el lenguaje universal de la infancia. La oportunidad de traer nuestro idioma a ese mundo fue una oportunidad histórica para llegar a un público global".
Con esta acción, Disney no solo amplía el acceso a sus contenidos, sino que envía un mensaje poderoso sobre la importancia de la inclusión y la diversidad. Las canciones que han emocionado a millones de niños y adultos en todo el mundo ahora también podrán ser disfrutadas plenamente por la comunidad sorda. Y eso, sin duda, es magia.