A pesar del apagón que afecta a gran parte de la capital, las líneas 1 y 2 del subterráneo funcionan al 100% gracias a los generadores de emergencia. La MT confirma 14 trenes por línea en hora pico.
Santo Domingo — El corazón del transporte capitalino no se detiene. La Empresa Metropolitana de Transporte (MT) informó este lunes que todas las líneas del Metro de Santo Domingo operan con total normalidad, a pesar de la falla técnica en el sistema de generación de energía que mantiene sin electricidad a amplios sectores de la ciudad.
En un comunicado de prensa, la entidad explicó que el sistema tardó apenas 12 minutos en restablecerse por completo, el tiempo necesario para activar el protocolo de respaldo con los generadores de emergencia. "Las operaciones del Metro en este momento son 14 trenes por línea, la cantidad habitual para este horario", precisó la institución.
Una respuesta rápida ante la adversidad
La falla energética, que mantiene en vilo a gran parte del Gran Santo Domingo, no logró interrumpir la movilidad de miles de usuarios que a diario dependen del subterráneo. Según la MT, todos los componentes del sistema —estaciones, escaleras eléctricas y trenes— se encuentran funcionando al cien por ciento.
La rápida activación de los generadores de emergencia permitió que, en cuestión de minutos, la normalidad regresara a las profundidades de la capital. Los 12 minutos de interrupción fueron apenas un suspiro en la jornada, gracias a la eficacia de los protocolos establecidos.
Un pulso firme en medio de la tormenta eléctrica
Mientras arriba, en las calles, la falta de energía afecta hogares y comercios, bajo tierra el metro sigue siendo una opción confiable para quienes necesitan moverse por la ciudad. La MT reiteró que el servicio se presta con la misma frecuencia y calidad de siempre, disipando cualquier temor entre los usuarios habituales.
La institución no ha informado, por el momento, sobre el origen de la falla en el suministro eléctrico general, pero garantiza que el sistema de transporte masivo capitalino se mantiene firme, demostrando una vez más la importancia de contar con infraestructuras resilientes ante contingencias.