Desde la abdicación de Eduardo VIII por amor hasta el "Megxit" de Enrique y Meghan, pasando por la tragedia de Diana y las acusaciones contra el propio Andrés, la Casa Real de Windsor acumula un historial de crisis que ahora suma un nuevo y grave capítulo judicial
Londres. – El arresto este jueves de Andrés Mountbatten-Windsor, hermano del rey Carlos III, en la finca real de Sandringham, no es un hecho aislado. Es el último episodio de una larga serie de polémicas que han puesto a prueba la estabilidad de la monarquía británica desde 1936. Estos son los principales escándalos que han marcado a la familia real en el último siglo.
1936: La abdicación de Eduardo VIII
El 10 de diciembre de 1936, el rey Eduardo VIII firmó la carta de abdicación tras comprobar que ni el gobierno ni la opinión pública aceptaban su deseo de casarse con la divorciada estadounidense Wallis Simpson. La herida fue profunda. Exiliado en Francia con el título de duque de Windsor, la polémica creció cuando visitó Alemania en 1937 para reunirse con Adolf Hitler, generando sospechas de actuar contra los intereses británicos. Su hermano Alberto ocupó el trono como Jorge VI, padre de la reina Isabel II.
Años 50: El amor prohibido de la princesa Margarita
En 1953, la princesa Margarita, hermana de Isabel II, se enamoró del capitán Peter Townsend, un héroe de guerra divorciado. La relación, descubierta durante la coronación de la reina, fue sometida a una fuerte presión del gobierno y la Iglesia de Inglaterra. En 1955, Margarita anunció que no se casaría con él, priorizando su deber real sobre su corazón.
Años 90: Separaciones, incendios y el "Annus Horribilis"
- 1992: La reina Isabel II calificó el año como su "Annus Horribilis". En julio, se conoció la separación de Andrés y Sarah Ferguson, duques de York. En diciembre, el entonces primer ministro John Major comunicó en el Parlamento la separación oficial de los príncipes de Gales, Carlos y Diana. Para colmo, un devastador incendio en el castillo de Windsor simbolizó las turbulencias institucionales.
- La separación de Carlos y Diana fue la culminación de meses de escándalos por la relación extramatrimonial del heredero con Camila, con quien se casaría en 2005.
1995-1997: La guerra de los Gales y la muerte de Diana
En 1995, Diana concedió una explosiva entrevista al programa Panorama de la BBC, con la frase: "Éramos tres en este matrimonio" , en referencia a Camila. La pareja se divorció en 1996. Al año siguiente, el 31 de agosto de 1997, Diana murió en un accidente de coche en París, sumiendo a la monarquía en una crisis de popularidad sin precedentes por su fría reacción inicial.
2020: El "Megxit"
En enero de 2020, el príncipe Enrique y su esposa Meghan renunciaron a sus funciones reales y se mudaron a Estados Unidos. En entrevistas posteriores, Meghan acusó a la familia real de racismo, señalando que su condición de mestiza le afectó dentro de la institución.
El caso Andrés: de favorito a detenido
En los últimos años, el que fuera considerado el hijo "favorito" de Isabel II se vio envuelto en el escándalo del financiero Jeffrey Epstein, enfrentando acusaciones de abuso sexual que lo obligaron a retirarse de la vida pública y perder sus títulos nobiliarios.
Este jueves, el ahora expríncipe Andrésfue arrestado en Sandringham, el día de su 66 cumpleaños, acusado de presunta "conducta indebida en funciones públicas" . La investigación, a cargo de la Policía del Valle del Támesis, se centra en el envío de documentos sensibles del Gobierno a Epstein durante la época en que Andrés ejercía como representante especial de Comercio (2001-2011).
Conclusión: una monarquía acostumbrada a las tormentas
La historia de la Casa de Windsor es la de una institución que ha sobrevivido a guerras mundiales, crisis constitucionales y escándalos personales. Pero el arresto de un hijo de la reina, en activo y por presuntos delitos relacionados con su función pública, abre un capítulo inédito en su larga crónica de turbulencias. Mientras Andrés enfrenta a la justicia, la monarquía vuelve a mirarse al espejo. Y como en 1936, 1992 o 1997, la pregunta es si el reflejo seguirá siendo el de una institución capaz de resistir cualquier tormenta.