El Levi’s Stadium de Santa Clara se transformó en una explosión de color y ritmo caribeño durante el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl 60, convirtiendo el evento deportivo más visto de EE.UU. en una fiesta cultural latina sin precedentes.
Una "Casita" Caribeña Llena de Estrellas
El escenario, diseñado como una vibrante y colorida "casita" caribeña, reunió a una constelación de talento que mostró la diversidad y el alcance global de la cultura hispana:
- Karol G y Cardi B unieron fuerzas, aportando la energía urbana y un poderoso mensaje de empoderamiento femenino.
- Jessica Alba y Pedro Pascalrepresentaron el orgullo latino de Hollywood, posando desde el balcón de la emblemática escenografía.
- Lady Gaga protagonizó uno de los momentos más virales de la noche, sorprendiendo al mundo con sus auténticos pasos de salsa.
Más que Música: Una Plataforma de Reivindicación
El corazón del espectáculo latió con Bad Bunny, quien usó la plataforma global para una crítica social y una celebración de la resiliencia latina. Su intervención fue un recordatorio contundente de las tradiciones y la riqueza cultural frente a millones de espectadores.
La nostalgia también hizo acto de presencia cuando Ricky Martin subió al escenario para interpretar "Lo que le pasó a Hawaii", un tema que ya resonaba fuerte tras su reciente nominación a los Latin Grammy 2025.
Reacciones Divididas: Elogios en Redes y Críticas Políticas
Como era de esperar, el show no dejó indiferente a nadie:
- Las redes sociales estallaron en elogios por la energía, la inclusión y la visibilidad cultural sin precedentes.
- Sin embargo, las críticas políticasfueron inmediatas. El expresidente Donald Trump se erigió como uno de los detractores más feroces, calificando la presentación como "uno de los peores shows de la historia".
Una Declaración Imparable
A pesar de la polarización, Bad Bunny y el elenco de estrellas lograron colocar la cultura latina en el centro absoluto del mundo. Este medio tiempo demostró, más allá de cualquier crítica, que su influencia es vibrante, poderosa e imparable. El Super Bowl 60 no solo definió un campeón deportivo, sino que coronó el espíritu y la fuerza de una comunidad global.