Los abogados del expresidente brasileño Jair Bolsonaro advirtieron este miércoles ante la Corte Suprema sobre un empeoramiento significativo de su estado de salud durante su encarcelamiento, con nuevos episodios de vómitos y crisis de hipo "acentuadas", y solicitaron de forma urgente la concesión del régimen de prisión domiciliaria por razones humanitarias.
En un escrito dirigido al alto tribunal, la defensa del líder ultraderechista —condenado a 27 años de prisión por liderar una trama golpista tras su derrota electoral en 2022— calificó su cuadro clínico de "frágil" y pidió que se notifique a la Policía Federal para que presente "con la máxima urgencia" el informe de la pericia médica realizada el pasado 20 de enero.
Contexto legal y médico:
- Bolsonaro, de 70 años, cumple condena desde noviembre de 2025 y ha sido hospitalizado en varias ocasiones.
- A fines de diciembre de 2025, fue intervenido quirúrgicamente para corregir una hernia inguinal bilateral y para bloquear parcialmente los nervios del diafragma, con el objetivo de mitigar las recurrentes crisis de hipo.
- Sus abogados vinculan estos trastornos —mareos, hipo y vómitos— a la puñalada que sufrió durante un acto de campaña en 2018.
Solicitud reiterada de arresto domiciliario:
La defensa ha insistido ante el juez Alexandre de Moraes, relator del caso en el Supremo, para que se le conceda el régimen de prisión en domicilio, argumentando el deterioro progresivo de su salud. Hasta ahora, todas las peticiones han sido denegadas.
Fondo político y judicial:
Bolsonaro fue condenado el 11 de septiembre de 2025 por "liderar una conspiración golpista" integrada por militares y exministros, tras su derrota ante Luiz Inácio Lula da Silva. Actualmente se encuentra recluido en un complejo penitenciario de Brasilia.
La alertas sobre su salud ponen nuevamente en el centro del debate público los límites entre la aplicación de la justicia y las consideraciones humanitarias en casos de figuras políticas de alto perfil condenadas por delitos graves.