El Secretario General de la OTAN, Mark Rutte, generó una fuerte controversia al declarar ante el Parlamento Europeo que la Unión Europea debe “seguir soñando” si aspira a defender su seguridad sin Estados Unidos. “No pueden. Nosotros no podemos. Nos necesitamos mutuamente”, afirmó, argumentando que reemplazar el paraguas de seguridad estadounidense requeriría que Europa duplicara su gasto en defensa y desarrollara su propia capacidad nuclear.
Respuesta crítica desde Francia
Las declaraciones de Rutte provocaron un inmediato rechazo, especialmente desde Francia, defensora histórica de la “autonomía estratégica” europea. El ministro francés de Asuntos Europeos, Benjamin Haddad, afirmó que “Europa puede y debe hacerse cargo de su propia seguridad”, señalando que el continente es el mayor donante de ayuda a Ucrania. La eurodiputada Nathalie Loiseau calificó la intervención de Rutte como “un momento vergonzoso” y criticó su actitud “servil” hacia Trump.
Contexto y tensión tras la crisis de Groenlandia
El comentario se produce tras la reciente crisis en la que el presidente Donald Trump intentó forzar la cesión de Groenlandia a Dinamarca mediante medidas punitivas, un conflicto que llevó a la alianza transatlántica al borde de la ruptura y que fue resuelto con un acuerdo de seguridad ártica mediado por el propio Rutte.
La posición de la Comisión Europea
Frente a las declaraciones de Rutte, la portavoz jefe de la Comisión Europea, Paula Pinho, subrayó que el enfoque político debe estar en hacer a la UE “cada vez más resiliente e independiente” en materia de defensa, reflejando el llamado de la presidenta Ursula von der Leyen a una mayor “independencia europea” ante la inestabilidad geopolítica.
Este debate pone de manifiesto la profunda división dentro de Occidente respecto al futuro de la seguridad europea y su relación con Washington en un contexto de creciente unilateralismo estadounidense.