Salud

Descubren un gen clave que podría revolucionar el tratamiento del TDAH

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Un estudio publicado en Nature Neuroscience ha identificado al gen Homer1 como un regulador crítico de la atención, abriendo una vía completamente nueva para abordar trastornos como el TDAH, el autismo y la esquizofrenia. La investigación sugiere que, en lugar de estimular el cerebro —el enfoque tradicional—, la clave podría estar en reducir el "ruido" neural para mejorar la concentración.

El hallazgo: menos es más
El equipo, liderado por Priya Rajasethupathy de la Universidad Rockefeller, analizó genéticamente a casi 200 ratones con diversidad genética similar a la humana. Descubrieron que los ratones con mejor rendimiento en tareas de atención tenían niveles notablemente más bajos del gen Homer1 en la corteza prefrontal, el centro cerebral de la concentración. Este gen explicaba casi el 20% de las diferencias en la capacidad atencional, un efecto considerado "enorme".

Mecanismo: silenciar el cerebro para enfocar
Al reducir experimentalmente las variantes Homer1a y Ania3 del gen en ratones adolescentes, los científicos observaron mejoras drásticas: los animales se volvieron más rápidos, precisos y menos distraídos. Este efecto solo ocurrió durante una ventana crítica del desarrollo adolescente, no en la edad adulta.

A nivel neuronal, la reducción de Homer1 aumentó los receptores de GABA —los "frenos" del sistema nervioso—, lo que resultó en una actividad cerebral más tranquila y en ráfagas de actividad neural más enfocadas cuando era necesario. "La atención, en parte, se trata de bloquear todo lo demás", explica Rajasethupathy.

Implicaciones terapéuticas: hacia un fármaco que "medite"
Este hallazgo desafía el paradigma actual de tratar el TDAH con estimulantes (como el metilfenidato) y apunta hacia terapias que calmen la actividad cerebral de fondo. El estudio vincula a Homer1 con varios trastornos del neurodesarrollo, lo que sugiere un posible mecanismo común relacionado con el procesamiento sensorial.

"La respiración profunda, la atención plena, la meditación… calman el sistema nervioso para mejorar la concentración. Esto es análogo a nivel molecular", señala Zachary Gershon, coautor del estudio. Los investigadores identificaron un sitio específico en el gen Homer1 que podría ser un objetivo farmacológico para "ajustar la señal-ruido del cerebro", ofreciendo la posibilidad de un medicamento con un efecto similar al de la meditación.

Próximos pasos
El laboratorio de Rajasethupathy continúa investigando la genética de la atención, con el objetivo de desarrollar intervenciones precisas que modulen los niveles de Homer1 en momentos clave del desarrollo. Este enfoque podría llevar a tratamientos más personalizados y con menos efectos secundarios que los estimulantes tradicionales.