El Gobierno de Nepal estimó en 586 millones de dólares las pérdidas provocadas por las protestas de la Generación Z ocurridas en septiembre, que dejaron 77 fallecidos y forzaron la salida del entonces primer ministro, el comunista KP Sharma Oli.
El dato proviene de un informe presentado este viernes por el comité de investigación gubernamental, creado para documentar los daños y diseñar un plan de reconstrucción. El documento fue entregado a la primera ministra interina, Sushila Karki, quien asumió el cargo con el respaldo de la propia Generación Z y dirige el país rumbo a las elecciones previstas para marzo de 2026.
Muertes y heridos
El reporte detalla que las manifestaciones dejaron 20 muertos el 8 de septiembre, 37 el día 9 y otros 20 en los días posteriores. Más de 2.400 personas resultaron heridas, entre ellas 17 menores de 13 años y más de 1.400 jóvenes menores de 28.
Daños materiales masivos
Las pérdidas incluyen afectaciones a 2.168 unidades de infraestructura pública, con 2.671 edificios dañados por un valor de 272,72 millones de dólares. Además, 12.659 vehículos resultaron afectados, causando pérdidas estimadas en 89,70 millones de dólares, mientras que el sector privado registró daños por 232,69 millones.
Del total de daños gubernamentales, el 68 % corresponde al ámbito federal, mientras que el 10 % afecta a gobiernos provinciales y el 22 % a administraciones locales.
Reconstrucción
El comité calculó que se necesitarán 251,83 millones de dólares para reparar las estructuras dañadas y propuso un plan de acción que deberá ejecutarse en los próximos meses.